Oh Elie, decía Renata cotando a Elie que un muchacho le había dedicado unas dulces palabras hacía pocos días. — Si supieras lo que sentí aquí dentro Elie, él es tan cariñoso, parece que haría lo que fuese por mí. Pero Elie recordó sin poder evitarlo que Bastian había sido un sueño también, y al final termino siendo una decepción mayor para ella. — Mira, estoy tan feliz por ti, pero por favor no hagas ni cometas una locura, en ocasiones los padres saben que es lo mejor para nosotras, pues nuestras decisiones a menudo nos ciegan, cometemos errores, solo quiero que entiendas que hasta no conocer bien a las personas tienes que mantener las cosas en calma. Pero Renata no sabía porque Elie decía esas cosas tan tristes, o quizá estaba preocupada por ella. — Elie, ¿Por qué estás tan triste? ¿

