Samantha Landers Se supone que hoy debíamos volver al final del día. Estaba impaciente por llegar casa, pero traté de contener mi urgencia lo mejor que pude. El día de ayer estuvo normal, lo pasamos en la playa bañándonos, hablando trivialidades, Laura no volvió a retomar el tema de Cami cosa que me hizo sentir aliviada y al final llegamos tan agotadas que nos dormidos casi de inmediato. Decidimos que hoy volveríamos a la playa a disfrutar un rato antes de hacer las maletas, que en sí, tampoco es que hubiese mucho qué hacer. Tomamos desayuno, yo en un completo silencio y Laura haciéndome saber lo mucho que amaba este lugar. Yo me limitaba a sonreírle, no es que yo fuese el bosque del parloteo. Una vez que terminamos, tomé su mano entre las mías y caminamos hacia la playa con Nutella

