Volviendo a la actualidad, no nos fue tan mal como creímos con los vídeos. En verdad nos fue de maravilla, al principio estábamos estancadas, no tenían mucho impacto en la gente, pero con el transcurso de los meses eso cambió y llegamos a tener más de 10 mil visitas en nuestras r************* .
Se puede decir que nuestro sueño, o el que a menos empezó el día en que decidimos grabar el primer vídeo, estaba completo. Excepto por la parte en que queríamos estar más en contacto con nuestras fans y poder cumplir sus sueños también. Si bien subimos a la fama, no nos olvidamos de quienes somos y dónde provenimos. Nosotras también tuvimos el loco sueño de conocer a nuestro gran ídolo un día (Todavía lo hago, Harry yo se que tú me piensas ahr)
Ayer había sido un día agotador y apenas mi cabeza tocó la cama caí en un profundo sueño, que pareció no haber durado nada, ya que una voz estaba interrumpiendo mis sueños.
-AAAAAAAVERYYYYYYY- gritaron en mi oído y ya sabía quién estaba molestándome.
Yo solo me di la vuelta y me tape la cabeza con la almohada tratando de amortiguar el molesto ruido proveniente de la boca de Steph.
-TE PUEDES LEVANTAR DE UNA MALDITA VEZ!?!?! ERES UNA FLOJA!!!!- volvió a gritar en mi oreja tapada, pero ya no iba a poder conciliar el sueño si seguía ella en la habitación.
Saqué la almohada de mi cabeza y con los ojos un poco achinados por el sueño la mire mal mientras ella me respondía con una sonrisa, ella sabe que odio que me despierte de esta forma tan delicada que tiene, que se note mi sarcasmo.
-Te odio- le dije sin quitarle la mirada de encima- Ya vete y déjame en paz- dije y extendí mi mano apuntando hacia la puerta al ver que no se movía de donde estaba parada.
Steph se fue dejándome completamente sola y fue un gran alivio, ahora podía volver a dormir sin interrupción alguna. Pero como siempre en toda mi vida me equivoqué. Los ruidos de unas cacerolas chocándose unas con otras invadieron mis oídos haciendo que me sobresalte y ya estaba totalmente despierta. Si hay una cosa segura de este día es que Steph no iba a sobrevivir a el.
-YA ME DESPERTÉ MALDITA ENANA DE JARDÍN- grité revoleando un zapato hacia el pasillo donde se encontraba haciendo todo el escándalo.
Pero mi puntería fue tan mala que solo logre pegarle a la puerta, debía haberle pegado en la cabeza...
-Bien, como ya veo que despertaste muévete- dijo dejando de hacer ruido lo que agradecí con todo lo que soy- Nona está esperándonos con el almuerzo. Es verano y no hay colegio, no veo por qué no dormir hasta tarde.
Mi hermana bajó las escaleras dejándome sola otra vez. Me quedé un rato más en la cama hasta que decidí que ya era hora de levantarme. Saqué todas las sábanas que me cubrían y finalmente me levanté. Me dirigí a la ventana abriendo las cortinas de par en par, para darle paso a la hermosa vista de un día completamente soleado.
No sabía el por qué pero sentía que este día iba a ser perfecto.
Deje de sumirme en mis pensamientos y fui a mi armario para agarrar ropa y bañarme antes de bajar a comer.
Procedí a hacer todas mis necesidades y bañarme, me puse mi musculosa suelta blanca con el logo de "Vans" en el medio, un short n***o un poco roto, mis vans negras y un pañuelo n***o en mi cabeza sosteniendo una parte de mi cabello.
Baje las escaleras rápidamente sabiendo que ya había tardado más de lo que debía.
Entré en la cocina encontrándome con una Nona muy enojada.
-No quieres tardar un poco más?-
-Lo siento, no pensaba tardar tanto- dije con una sonrisa y le dí un beso en el cachete para luego sentarme a su lado.
-Bien, bien, pero apúrense que van a llegar tarde al local de su abuelo- dijo levantándose de la silla para seguir con los quehaceres de la casa.
Tomé mi debido tiempo para comer, pero no demasiado o el abuelo Lex volvería a bajarme el salario por llegar tarde. Sí, decidió contratarnos como sus empleadas luego de que yo cumpliera los 17 y Steph los 14.
Terminé de comer y esperé a que mi querida hermana menor fuera por su celular, el cual olvidó en su habitación por lo cual aproveché a hablarle a Nona sobre nuestro padre mientras ella lavaba los platos.
-Nona, sabes cuando...- dije y mi voz se apagó un poco- Cuándo va a volver papá de su viaje?- ella me miró a los ojos con tristeza.
-No lo sé cariño- dijo refregando otro plato- Pero apuesto a que el estará de vuelta lo antes posible, si?-
-Pero no lo vemos hace como 2 meses y medio, ya lo extraño- dije abrazándome a mí misma.
-Ay mi niña, él también las extraña. Pero luego de lo que pasó con su madre, el señor Thomas se dedica a trabajar para darle lo mejor a ustedes- dijo abrazándome- Capaz el esté aquí antes de que lo vuelvas a pensar-
-Eso espero- dije devolviéndole el abrazo.
El abrazo no duró mucho ya que Steph ya había bajado las escaleras y estaba lista para irnos.
-Avs, vamos?- dijo mientras abría la puerta principal.
-Si- dije y fuí tras ella- Hasta luego nona- dije por último y cerré la puerta.
Salimos de la casa y empezamos a caminar bajo el abrumador sol las 10 cuadras hasta mi querido "Ocean Waves"
Estaba tan concentrada pensando sobre lo hermoso que era estar viviendo el sueño que tanto quise y todo gracias a esas chicas que me alentaron a hacerlo, más Nona que es una gran motivadora. Qué hubiera pasado si nunca lo intentaba? Mi vida no sería ni la mitad de emocionante de lo que es ahora. Ahora tengo un motivo para seguir haciendo lo que me gusta y nunca más parar.
Volví a la realidad cuando unas manos pasaban por delante de mi cara.
-AVS!!!!- dijo mi hermana casi gritando.
- Uh? Qué pasó?- dije todavía medio perdida en mis pensamientos.
-Ya llegamos, estuviste como unos 5 minutos siendo un Zombie- dijo riéndose- Miren!! soy Zomery- dijo ella imitando a un zombie y atacándome.
- Zomery?- dije extrañada mientras reía.
-Es la combinación de un Zombie contigo- a penas termino de decirlo siguió atacándome a lo que solo reí y la aleje un poco.
-Ya Steph compórtate-
Seguimos riendo y entramos haciendo sonar la vieja campana colgada en la puerta. El abuelo salió del mostrador y se dirigió hacia nosotras con una gran sonrisa en su rostro.
-Avery!! Stephanie!!- dijo y nos abrazó, pero la cara se Steph de indignación era épica.
-Steph abuelo, S-T-E-P-H.... STEPH!- dijo detenidamente ocasionando que una gran carcajada salga de mi boca.
- Ya Stephanie- dijo el abuelo yéndose a su puesto y haciendo que ella se enoje un poco más- No hay por qué avergonzarse de tu nombre. Ahora vengan que necesito que acomoden un par de productos que ingresaron hoy-
Steph empezó a imitar lo que decía el abuelo a lo que ambas reímos y lo seguimos hasta el depósito donde había miles de cajas. No íbamos a terminar nunca.
-Ahggggg pero son muchas- dijo Steph arrodillándose y extendiendo sus manos hacia la enorme pila de cajas. Claramente el dramatismo viene de familia.
-Ay pero si son jóvenes! Tienen mucho tiempo para acomodar las cajas- dijo mientras se iba nuevamente a la caja por si llegaba algún cliente.
Miramos todos sus pasos hasta que se fue y Steph me miró seria y dijo:
-Recuérdame una vez más por qué estoy ayudando al abuelo en el trabajo-
-Porque....- dije y agarré una caja. Mierda estaba pesada- Si el abuelo se lastima sería nuestra culpa, además somos su nietas y el ya esta viejo para cargar con todo esto-
-Bien- dijo y se levantó para empezar a cargar las cajas.
Salimos del depósito con una caja cada una, realmente eran pesadas. Empecé a acomodar los objetos en los diferentes estantes y vidrieras que había en el local, y sin darme cuenta había empezado a cantar "Problem" de Ariana Grande y Steph me seguía la canción.
Un grupo de chicos que estaban recorriendo el local nos escucharon y nos reconocieron en el instante, provocando que se acercaran más a nosotras para escuchar mejor. Eran unos ...17 o 18 dentro del local. Pero debía mantenerse de esta forma o el abuelo iba a colapsar de tener tantas personas dentro.
Hicimos todo lo que nos pidieron, fotos, autógrafos, vines..... pero se ve que corrieron la voz de dónde estábamos y en unos minutos la gente ya no podía entrar al local de tantos que habían.
-Bueno, Avs creo que deberíamos parar ya- dijo mirando la gran cantidad de gente que estaba tratando de entrar al local.
-En serio? No lo había notado- dije obvia mirándola- Ya es la.... quinta? O...sexta vez? El abuelo va a....- pero no pude terminar la frase porque Lex apareció en escena.
-Muchas gracias a todos por venir, pero ya deben marcharse o llamaré a la policía!- dijo hacia toda la gente- Quiero que arreglen esto- dijo y fue a sacar a un par de personas.
-BUENO AGRADECEMOS QUE HAYAN VENIDO, PERO EL GRUÑÓN DEL ABUELO NECESITA LIBERAR EL LOCAL Y AGRADECERÍAMOS QUE SE VAYAN- grité
-PERDÓN EN SERIO LOS AMAMOS, PERO DEBEMOS HACERLE CASO AL GRINCH- gritó Steph ocasionando varias risas.
Fue un gran milagro pero logramos sacar a todas las personas del local para las 5 de la tarde. Decidimos tomarnos un break de 10 minutos y nos tiramos en los puffs que estaban esparcidos por el local para la gente que quiera sentarse.
Estábamos hablando con Steph sobre el vídeo que íbamos a subir en la semana, hasta que la campana de la puerta capto nuestra atención y nos levantamos de un salto para no parecer dos flojas frente al cliente.Fijamos nuestra vista en la puerta donde yacía un hombre de 1 metro 80 y algo, bastante voluptuoso, casi como si de un guardia de seguridad se tratara y también llevaba anteojos de sol completamente negros. Levante mi mano para que nos notara y supe que nos vio cuando comenzó a acercarse hacia donde estábamos.
-En qué podemos ayudarlo?- pregunto Steph.
-Estoy buscando a.... las hermanas....- dijo buscando algo en su bolsillo, cuando lo encontró lo sacó y pudimos ver que era un papel, leyó algo en el y volvió a mirarnos- Las hermanas Mc Adams- apenas termino la oración me sobresalte y mire a mi hermana que estaba de la misma forma que yo.
-Somos nostras- dije y un escalofrío me recorrió el cuerpo- Algo le paso a nuestro padre?-
-No, tranquila señorita Mc Adams- dijo el pacíficamente a lo que yo solté un suspiro de alivio.
-Puedes decirme Avery- dije dándole una sonrisa.
-Cómo usted prefiera- respondió- Vine a verlas porque mi jefe, el señor Morgan, me mando a llamarlas. Él quiere hablar con ustedes sobre un tema que les llamará la atención. Pueden venir ahora o...- estaba esperando una respuesta de mi parte.
-Eeeeemm... debemos hablar con nuestro abuelo primero- Steph quieres llamarlo?- ella que estaba pensativa sale de su trance y me mira para asentir. Se fue dejándonos solos a la espera de su regreso con el abuelo.
El silencio era bastante incómodo estando con alguien a quien acabo de conocer y encima es muy intimidante siendo tan... tan gigantón.
Escuche unas voces entre medio de los pasillos que hay entre un estante y otro, gracias a Zeus que fueron rápidos, ya no resistía más esta incomodidad.
-Buenas tardes, soy Lextter Grey, abuelo de las chicas- se presentó formalmente- Me dijeron que tu jefe te mando a buscarlas. Quién es tú jefe? Si es que puede saberse- mi abuelo además de ser testarudo era muy sobre protector, pero es entendible, nos amaba y no quería que nos pase algo malo.
-Mi Jefe es el señor Sebástian Morgan. un manager de gran prestigio en el mundo del espectáculo- dijo y por la cara que puso mi abuelo supo que esa respuesta no iba a ser tan fácil que acceda a dejarnos ir- El tiene una propuesta para las chicas, una oferta para ampliar sus sueños a otros horizontes, pero solo se eso- terminó de decir y mi abuelo seguía sin estar bastante convencido.
-Necesito que me des tu número de teléfono y la dirección de dónde se encontrarán con ese tal "jefe" tuyo- dijo cruzando sus brazos Lex a lo que el gigantón lo miro seriamente sin entender mucho- Solo así accederé a dejarlas ir contigo-
-Seguro señor, le pasaré toda la información que desee, pero le aseguro que no hay nada que preocuparse- dijo escribiendo cosas en un pedazo de papel que le había entregado el abuelo con una lapicera.
-Quiero que mis niñas estén sanas y salvas, o te las verás conmigo, muchachos musculoso- dijo apuntándolo con un dedo y su cara completamente seria.
-Ya abuelo- dijo Steph alejándolo de ahí.
-Te veremos mañana- dije y le dí un beso en el cachete.
El hombre empezó a caminar hasta la salida y nos hizo una seña para que lo sigamos, cuando pasamos la puerta de la tienta una gran limusina de color n***o estaba esperando por nosotros en la calle.
-Suban chicas- dijo el hombre cuyo nombre sigo desconociendo, primero entró Steph, luego yo y por último él.
No hizo falta que diera la dirección de dónde íbamos, ya que claramente era parte de la empresa de Morgan.
El viaje fue corto, pero muy silencioso, lo cual aumentaba mi ansiedad de saber qué era lo que nos esperaba al llegar a esa oficina. Salí nuevamente de mis pensamientos cuando el auto paró frente a un gran edificio con ventanas espejadas y tenía las iniciales "SM" en el medio de este dando a entender que era el logo de la empresa. Cuando vi a Steph su boca estaba abierta del impacto por lo que estaba riendo disimuladamente.
-Muchachas hemos llegado- avisó el hombre.Ya me había olvidado que viajaba con nosotras.
Bajamos del auto y entramos al gran edificio que se encontraba frente a nosotros. mientras seguíamos al hombre me decidí a preguntarle cómo se llamaba.
-Oye!- dije y me miró- Puedo hacerte una pregunta?-
-Ya la hiciste- dijo gracioso- Si, cuál es tu pregunta?-
-Cómo te llamas? No nos dijiste tu nombre y sabes el nuestro- dije incitando a que nos lo diga.
-Oh, si, lo siento- se disculpó- Me llamo Harvey, no se los dije antes porque estaba apurado. mi jefe realmente las quiere conocer de inmediato-
-Por qué quiere conocernos a nosotras- habló de repente Steph que había estado callada todo el camino.
-Ya lo verán- dijo y se paró frente a una gran puerta de madera pintada de blanco, ni siquiera se como llegamos al primer piso de haber estado tan metida en la conversación- Esperen aquí unos segundos, debo avisar que ya llegaron-
Miré a los alrededores para encontrar alguna silla y sentarme, pero no había nada en este extenso pasillo, solo un ascensor al fondo de este. Pero por suerte abrieron la puerta rápido y Harvey salió para dejarnos pasar a nosotras.
Pasamos por la puerta y entramos a una gran oficina. Todas sus paredes eran blancas, en una de las esquinas tenía una sillon de 4 personas, una mesa en frente de esta y una estufa. luego en el medio de la habitación se encontraba un escritorio con muchos papeles pero bien organizados, detrás de este había una silla alta negra, dónde estaba sentado el señor Morgan y por detrás de él había un hermoso ventanal que daba una perfecta vista de la ciudad.
-Bienvenidas chicas, cómo se encuentran?- preguntó con una gran sonrisa el señor Morgan.
-Bien- respondimos ambas a coro. Miedo.
- Por favor tomen asiento- dijo y ambas tomamos asiento el las sillas frente a su escritorio- Soy Sebástian Morgan. Se deben estar preguntando por qué están aquí. Bien, la respuesta es que las hemos estado viendo en sus r************* y tienen un gran impacto en sus fans, por lo cual...- dijo y tomó una pausa para tomar de una copa que se encontraba arriba de su escritorio. El suspenso me estaba matando- Nosotros queremos ofrecerles hacer un tour para que puedan conocer a los que hacen posible su sueño-
Ay por Zeus, dijo lo que creo que dijo? Esto es en serio? Es una gran oportunidad para ambas, nos acaban de abrir una puerta a la realización de nuestro sueño.
Estaba completamente anonadada y cuando veo a Steph las palabras no me salen y ella está sonriendo tan ampliamente y con ojos llorosos que creo que va a llorar de felicidad.
-Bien, que opinan?- dijo el agarrando sus manos y poniendo los codos sobre el escritorio.
-Que...- empecé a decir pero Steph se emocionó demás y gritó.
-QUE SI- se paró de un salto y estaba apoyando sus manos sobre el escritorio, cuando se dio cuenta de lo que hizo carraspeo su garganta y volvió a sentarse- Que si, nos encantaria ser parte- su forma de actuar me hizo reír y al señor Morgan también.
-Me encanta su entusiasmo- djo con una sonrisa- Pero no estarán solas en el tour, habrá otras chicas junto a ustedes, eso sería algún problema para ustedes?-
-Claro que no!- dije obvia.
-Excelente, solo una última cosa que deben saber, necesitamos que confirmen antes del Sábado en lo posible- dijo el parándose de donde estaba sentada para buscar algo en un mueble detrás de él-
-Debemos preguntarle a nuestra familia antes de todo... no creo que podamos convencerlos tan rápido- dije un poco desesperanzada.
-No se preocupen por eso- dijo y nos extendió unos papeles- Ahí tienen el contrato que dura lo mismo que la gira y aquí...- dijo terminando des escribir en una de las hojas- tienen mi numero por cualquier inconveniente con su familia-
-En serio señor Morgan muchas gracias por esta oportunidad, hoy hablaremos de esto y le confirmaremos antes del Sábado, se lo prometo- dije levantándome y dándole la mano en forma de agradecimiento.
-Muuuuchas gracias- dijo Steph, pero en vez de darle la mano ella se abalanzó arriba de el pobre señor Morgan en un intento de abrazo- Le prometo que estaremos ahí cueste lo que cueste- dijo pero seguía sin soltarlo.
-Bien Steph es hora de irnos- dije entre dientes fingiendo una sonrisa, pero como no me estaba haciendo caso tuvo que recurrir a gritar- STEPHANIE MAIA MC ADAMS SUELTA EN ESTE INSTANTE AL SEÑOR MORGAN- Steph lo soltó avergonzada y se alejó de él- Bien.... eh.... ya nos vamos- dije toda apurada y roja de la vergüenza.
Cuando salimos de la oficina no podía creer nada de lo que había pasado , solo espero que no sea un sueño o voy a llorar todo el resto de día.
Harvey nos estaba esperando para guiarnos a la salida y regresarnos a casa. Volvimos a subirnos a la maravillosa limusina y Harvey nos preguntó la dirección para luego comunicársela al chófer de esta.
-No puedo sacarte ni a pasear Steph!- le reproché.
-Lo siento- dijo- Fue la emoción- levantó los hombros con una gran sonrisa en su cara.
- Lo que no se, es cómo vamos a decírselo a papá- dije preocupada.
-Ya encontraremos el momento en que él pueda atendernos- dijo sobando mi espalda.
Ya habíamos llegado a la casa, nos despedimos de Harvey y el amable chófer. Saqué las llaves de la casa y entramos.
-Nona! Ya llegamos!- Dije en voz alta para que ella me respondiera, pero no lo hizo. Camine hasta la cocina con Steph detrás de mí y se escuchaba más de una voz ahí dentro.
Cuando estuvimos frente a la puerta no podíamos creer lo que veíamos.