Me di prisa para alcanzar a la madre de Damián en el hospital, quería estar con ella tal y como el me lo pido en la carta que dejo. Aún estoy pensando en como acercarme a ella y con que pretexto, llevo un par de minutos observándola en la sala de espera, esta acompañada de un señor que supongo es el padre de Damián. La noto muy tranquila, no muestra señales de dolor, imagino que cada quien tiene su manera de lidiar con el dolor de la perdida, debe tener una fortaleza interior muy grande. La única manera de entablar conversación con ella es diciéndole la verdad, que soy amiga de Damián y quiero solidarizarme con su dolor, camine hasta donde estaba y tome asiento a su lado izquierdo. Inmediatamente sentí su mirada de extrañeza al ver que una extraña se sentaba cerca de ella con toda la int

