El día estaba completamente gris, pareciera que llovería en cualquier momento y realmente le hacía ilusión el que lloviera, ya que hacía demasiado calor a pesar del frívolo aspecto del cielo y quería respirar el delicioso olor de la lluvia mientras estudiaba, algo muy relajante. Su primer examen era matemáticas y era una materia que se le dificultaba un poco y debía estudiarla con bastante detenimiento, así que se encerró en la habitación de invitados de la casa y comenzó a estudiar lo más que podía, sintiéndose orgulloso al pasar rápidamente de temas al ser sencillos y comprensibles para él. No había desayunado aún, pero con la concentración no le había prestado real atención a los sonidos que su barriga hacía. ―Voy a entrar―se escuchó tras la puerta de la habitación, Jimin no contestó

