La mañana transcurrió con normalidad, Brigite me dio todos los detalles de mi trabajo, que al principio pensé que era mucho, pero no me quejé porque el salario valdría la pena, que por cierto es bastante alto, el trabajo después fue simple, seguro que funcionaría, mientras tanto conocí al fotógrafo Pierri, conocí toda la estructura del club y quedé encantada con todo lo que vi, el vestuario era casi del tamaño de mi departamento, miré el reloj donde marcaban las 12, Brigi te y Pierri me llamaron para almorzar, continuamos el pasillo y paramos en la última puerta de donde salía un olor delicioso, deduje en ese momento que sería la cafetería y sentí un ronquido saliendo de mi estómago, cuando abrí estaba la comisión técnica del Psg, Brigite me jaló hacia una de las mesas donde estaba el entrenador Laurent Blanc.
-Disculpe Sr. Laurent, esta es Suzane, la nueva administradora del equipo.
Volvió sus ojos hacia mí y se puso de pie con una sonrisa tendiéndome el brazo para que le diera la mano.
-Encantado de conocerte Suzane, ¿has visitado todo el lugar?
-Es un placer señor Laurent, si Brigitte y Pierri hicieron un recorrido conmigo en la mañana, dijo entre risas.
Él a su vez me acompañó riéndose también.
-Buenas Suzane, te dejo almorzar tranquila, en un ratito llegarán los jugadores a entrenar y luego te presento a todos. Yo solo asentí y me acerqué a la mesa donde estaban Pierri y Brigite, nos quedamos ahí platicando, llegando a conocernos mejor, me hicieron preguntas sobre Brasil y a mí sobre Francia, sobre los jugadores...
Pierrí me contó cada detalle, y de los jugadores me dijo que eran muy simpáticos, buena gente, no eran engreídos, al contrario eran muy humildes, sobre todo los brasileños, la forma en que hablaban de los 5 cinco jugadores de Brasil me enamoró aún más de ellos, sobre todo de la dupla de defensa más comentada de los últimos tiempos, David Luiz y Thiago Silva, eran los mimados de Francia, los más acosados, los más buscados por los fanáticos del fútbol, eran los que más amaban. Eran los cabeza de las mujeres y las Marias Cleats también, aunque Thiago estaba casado y tenía 2 hijos, pero las mujeres siempre coqueteaban con él, David era soltero pero a él no le importaban las mujeres, recién almorzamos, fuimos a una heladería que había al lado de la cafetería que vi temprano en la mañana apenas llegué, una heladería con detalles antiguos, muebles rústicos, muy acogedor, le pedí al encargado un helado de chocolate nuevo, por cierto, debería tener unos 18 años, era blanco Con ojos verdes y una sonrisa que derretiría a cualquier adolescente, me volví hacia Pierri y Brigite que ya estaban untando su helado.
-Entonces, ¿es tradición comer helado después del almuerzo aquí en París? —pregunté, interrumpiendo a Pierri para que no tomara la cuchara y la pasara por la cara de Brigite para untarle helado en la cara.
-Sí, respondió Pierri - No creas que es extraño si alguien aparece con un tazón de helado en la mano y te lo ofrece, es bastante tradicional aquí.
Brigite solo asintió, cuando miró su reloj ya eran las 2:15 pm, llegamos tarde, solo nos quedan 2 horas para almorzar, debimos haber regresado hace 15 minutos, salimos corriendo de la heladería y entramos al Ct, noté que un autobús alto y muy lujoso estaba parado frente al estadio, deduje que los jugadores ya habrían llegado, corrí al baño y me retoqué el maquillaje, me puse un poco más de perfume, después de todo no era común que me encontrara con el de hoy. grandes estrellas del fútbol, mirando mi reflejo en el espejo, me sobresalté al ver que la puerta se abría con cierta voracidad y vi a Brigite apresurándome porque Laurent ya estaba en la habitación con todos los jugadores esperándome.
........
Respiré hondo y giré el pomo de la puerta, todos los ojos se volvieron hacia mí, sentí que me ardían las mejillas y estaba seguro de que me había puesto rojo, pronto Laurent me hizo señas para que me acercara, era un auditorio no muy grande, donde todos los jugadores estaban sentados en sus sillas y había una especie de banco con el cuerpo técnico frente a ellos, escuché algunos susurros y miré hacia un lado, era Thiago comentando algo con David y Marquinhos, luego les sonreí y ellos se rieron de vuelta.
Laurent luego se levantó y finalmente me presentó.
-Bueno campeones, esta de aquí es Suzane, ella será nuestra nueva sombra (Todos se rieron cuando dijo eso, incluyéndome a mí) Empezó hoy en el sector de la publicidad y la publicidad, o sea, contacto 100% con nosotros, Oh, ella es brasileña y como amamos a los brasileños, la trataremos bien, ¿ok?
-Todos dijeron un ok colectivo y se levantaron y fueron uno por uno a saludarme, noté que Marquinhos, Thiago y David se quedaron los últimos y en cuanto todos se fueron vinieron a saludarme, Marquinhos fue el más discreto solo sonrió y me dio un tímido abrazo.
Thiago, por su parte, se acercó con una sonrisa que me pareció traviesa ya que me miró de arriba abajo, me dio un fuerte abrazo, apretándome completamente contra su cuerpo y susurrándome al oído -Bienvenido vecino, seguro que le gustó estar aquí.
Sentí mi intimidad arder con esas palabras que soltó en mi oído haciéndome temblar, él a su vez notando el efecto que tenía en mí me miró profundamente a los ojos y sonrió de lado.
David, a su vez, me abrazó y me puso en su brazo, yo no era muy bajo (él medía 1,70, pero era mucho más alto con 1,90) Se me aceleró la respiración con ese gesto que hizo y pude ver su maravillosa forma física.
-Entonces, ¿eres nuestro vecino? _David habló tan pronto como me puso en el suelo frente a mí.
- Creo que sí_ respondí acomodándome la camiseta la cual gracias a su abrazo dejó mi barriga a la vista, no es que me dé vergüenza mostrarlo, porque siempre he hecho ejercicio y mi cuerpo era escultural, pero estaba en mi lugar de trabajo, así que inmediatamente traté de ocultarlo.
-Vivimos en el mismo edificio, Marquinhos vive en el 2° piso, Lucas vive en el 3°, David en el 4°, Max en el 5° y yo vivo en el 6° con mi esposa Belle y mis hijos Iago e Isago._ Dijo Thiago mirando una vez más de arriba abajo.
-Como ya notaste que nuestras ventanas están justo al frente, yo también vivo en el 6to piso_ sonreí de lado, sin dejar de mirar a Thiago.
-¿Tienes novio?_ me preguntó David mordiéndose el labio inferior lo que me hizo detenerme a tiempo y dejar el aire unos segundos.
-¿eh? Oh sí, digo no, no tengo novio, vine sola, así que vivo sola_ dije, todavía un poco desconcertada.
David notando mi nerviosismo me dio una risa de lado que me hizo sentir aún más cómodo. Thiago me mira y dice:
- Si necesitas compañía, estamos disponibles, cualquier día puedes pasar a hacer un lío. _ Me hace un guiño con el ojo izquierdo que me dejo encantada de tanta belleza que tenía esta morena y el "poder" que ejercía sobre mi cuerpo.
Laurent pronto aparece en la puerta y llamo al dúo de mariscales de campo que todavía estaban conmigo en la habitación, pronto se van y yo salgo poco después para volver al trabajo.
¡Definitivamente ya amaba mi trabajo!