Narrado por Jazmín Salas Hay cosas que no se deben decir, por más que piquen en tu lengua o por más a la defensiva que estés. Lo que le grité a mi hermana en su condición era una de esas cosas, de las que creía me arrepentiría el resto de mi vida. Porque después de gritarle sobre todo aquello, sobre palabras dañinas que ni parecían mías, culpándola de acciones que no necesitaban de más culpables que mi persona, verla caer al suelo me golpeo con ímpetu. Tanto ímpetu que todo lo que ocurrió a continuación fue veloz, desenfrenado y borroso. Creo que comencé a gritar por ayuda como loca, algunos empleados se acercaron mientras tenía a Lily inconsciente rodeada con mis brazos. Ya luego con el escándalo montado se nos acercaron Adrián, y su tío Michel. Me hicieron muchas preguntas que no sup

