Oficialmente tengo seis meses de embarazo, una panza gigante y ya no puedo usar tacones. Tres meses llevo separada de Ian y sigue doliendo como el primero, me acompaño en todos los anteriores controles y me va a acompañar al de hoy. Todos los días me pregunta cómo me siento y si necesito algo, pero no hemos hablado de nada más, son mensajes cortos donde pregunta por el bebé, por si necesito algo, se ofreció a realizar las compras del super, pero no hubo ningún otro tipo de contacto. Desde que se fue de casa aquella vez, no volvió a tocarme de ninguna forma cariñosa, no mando más flores, los desayunos se cortaron, ya no había llamadas en la noche para preguntar por mi día y susurrar un te quiero al final, mis constantes rechazos tuvieron sus frutos y ahora él había cedido, se alejó, me d

