Intento ignorar la situación, pero desde que salimos, pero desde que salimos el teléfono de Harold no para de sonar y él no para de teclear como un desquiciado la pantalla, no se toma ni un segundo entre mensaje y mensaje y eso me esta sacando de las casillas. - Desde que salimos no te para de sonar el celular ¿todo bien? - Harold refriega su cabeza. - Si señora, es solo el jefe - mmm dudo que sea Luck - Espero que Ian te trate bien – observo el camino y él calla – Harold. - Nos trata bien señorita – responde. - Eso espero – suspiro. Manejo unos minutos más hasta que la entrada del hotel aparece, dejo el auto en la puerta y el chico de la puerta, Paul, recibe las llaves mientras nos saludamos. Harold permanece a mi lado mientras me encamino por los pisos de mármol blanco

