No recuerdo la última vez que célebre mi cumpleaños, creo que fue cuando mi papá vivía, él se encargaba de comprarme un pastel de chocolate a pesar de nuestras carencias, después de que murió, nunca más hicimos nada, mi madre no celebro ni siquiera las fiestas, no hubo más recuerdos felices y yo dejé de ser una niña con esperanzas. Mis expectativas con respecto a mi cumpleaños solo se basaron en una escapatoria, solo quería tener la edad suficiente para huir, salir de aquel lugar, poder empezar de nuevo, lo cumplí, me fui y ahora estaba mejor, seguía rota, pero mejor. - No sé vale, yo tampoco y me tienes una sorpresa - hace puchero. - Mis reglas no se acomodan a las tuyas – carcajeo - Es solo un día más, déjalo estar. Para mañana tengo organizada una cena con amigos, Luck se e

