¿Soy egoísta? Sí, lo soy. ¿Soy consciente de que ella nunca me amará? Sí, lo estoy. ¿Ataré mi vida a la de ella aunque ella sufra? Sí, lo haré. La amo tanto que no me importaría pagar con cada minuto de mi vida el daño que causará su decisión. Cristina cree que soy un gran hombre, un tipo bueno y honorable, pero en realidad soy un ser despreciable que mendigó migajas de su amor durante años y no estoy dispuesto a dárselas a otros. ¿Cuándo comenzó mi loco amor por Cristina? Probablemente cuando descubrí la valentía de aquella niña que seguía adelante a pesar del miedo, del peso que cargaba. Aunque su diminuto cuerpo parecía colapsar en cualquier momento, Cristina se mantuvo erguida a pesar de las tormentas, terremotos y tsunamis que asolaron su vida. Mi hermana ha sido su mejor a

