(***) Por la mañana del día siguiente, me enfrenté a una pesada realidad. Durante las últimas tres semanas la había pasado preocupada por otros asuntos que se referían a mi padre, me olvidé de mi universidad y de mi carrera, pero era momento de enfrentarme a mis estudios. Anoche, Matt y yo hablamos al respecto, me acompañaría en su jet personal a Londres está mañana y regresaríamos por la tarde del otro día, pues con la reciente muerte de mi padre y lo que me heredó, mis intenciones habían cambiado por completo. Estudiaría los tres años que restaban de mi carrera en Yale y me encargaría de la empresa de mi padre. No me atrevía a dejarla en manos de nadie más, tampoco quería perder de vista a Kelyan, puesto a que no confiaba del todo en él. —Sabes que puedo mandar a Jefferson para que se

