En cuanto lo dije se abalanzó nuevamente sobre mí y echó golpe tras golpe; en la cara, pecho y abdomen. Yo no me quedé atrás, también lo golpeé mucho, hice sangrar su nariz y su boca, dejé adolorida sus costillas, y una vez que gané en contra suya, me levanté, pero no esperé que después de escupir sangre, el mismo Matt gritara: —¡Es mi hermanastra! ¡Nunca la tocaría ni la desearía de esa manera!— Se levantó despacio y me encaró. —Es triste— Dijo, dejando un espacio para tomar aire. —es una tristeza que mi mejor amigo haya creído que fui capaz de meterme con su chica, pero es que es de esperarse que desconfíes hasta de tu propia sombra, todos te odian y te quieren muerto, sin embargo, deberías aprender a diferenciar entre los que te son fieles y los que solo se acercan a ti por ser un Har

