Bajando las escaleras de la gran mansión Bloomberg, divisé en el Hall de entrada a Nina. Está corrió a mí en el instante en que bajé el último peldaño tomándome por sorpresa al abrazarme tan efusivamente. Sonreí enternecida, preguntándome en mi interior qué era lo que había hecho para tener a una persona como ella en mi vida. Y es que Nina podía parecer ruda, excéntrica y arrogante, no obstante, su verdadera personalidad era todo un amor. —¡Vaya!— Expresé abiertamente. —Ay lo siento, solo que estaba muy angustiada por ti, anoche llamé casi cincuenta veces a tu celular y ninguna respondiste— Abrí la boca sin saber que responder, seguramente no las escuché por estar de histérica con Liam y lo que hizo. —pero bueno, ya sé que estás de maravilla. De maravilla Sí, lo estaba, eso era lo que

