—¿Por qué nunca me lo dijiste?— Cuestioné acercándome a él. —¿Por qué me lo ocultaste, Matthews? Él lo entendió al instante, abrió la boca, sin embargo, las palabras parecían no querer salir de esta. —Más vale que tengas una... —Colín no quiso que lo supieras, Layla— soltó de golpe, me sorprendí, me sentí peor ¿Por qué? ¿Qué pensaba ese hombre al privarme de una verdad como esa? Me moví de un lado a otro, las palabras querían salir de prisa de mi boca, pero el pensar y pensar una y otra vez en lo mismo me impedía hablar. Hasta que lo volví a mirar decidida. —¿Por qué? ¿Porque creía que me sentiría reemplazada? ¿Porque me dolería? — Cuestioné, alterándome. —Ese hombre dejó muy claro que no le importaba si me hería o no. Él no tenía ningún derecho decidir por mí, no tenía derecho a ocu

