Cómo ya les escribí vengo de Francia, nací en una ciudad llamada Marsella, un Puerto Hermoso con playas maravillosas. De allí nació mi amor por el mar y la paz que me producía era inigualable.
Maha, mi madre, tuvo tres hijas con mi padre un político distinguido, directivo del Parlamento presidencial de Francia, enfocado toda su vida a ser exitoso. Ambos se casaron muy jóvenes, incluso mi madre era menor de edad en aquél momento. Parece una locura, pero en la cultura árabe, que es donde pertenece mi madre, es algo muy común. Sin embargo siete años después se divorciaron.
Tuve una infancia muy bonita, nos quedamos con mi padre siendo muy pequeñas, aún así Maha siempre estuvo presente en nuestro crecimiento. No tengo experiencias traumáticas ni familia disfuncional. Más bien creo que mis hermanas y yo somos algo diferente... En este momento, diría yo.
Debo decir que cuando llegué a la adolescencia me iban interesando los hombres prohibidos, mayores... Esos que no puedes tener porque no van contigo en ningún sentido, pero mis pensamientos me impulsaban a querer sentir algo más que amor... Y es que me refiero al sexo. Sí! Sé que es difícil de creer pero solo soñaba con estar de esa manera con algunos hombres en particular.
A mis 15 años tuve el primer romance fugaz. Fue con el hermano de mi mejor amiga, él tenía 21 años, atlético, alto y atractivo, con un cuerpo muy ejercitado, como me encanta. Simplemente no lo pude evitar, entré a su habitación y empezamos hablar de todo. Había aprovechado que Melanie (mi mejor amiga) y su mamá habían salido a hacer compras y no iban a llegar tan temprano. Era la ocasión perfecta, entré con un vestido corto color blanco con flequillos arriba. Sabía que Marco (el hermano de Melanie) le gustaba, así que no iba a desaprovechar esta oportunidad de estar conmigo. Puedo decir, que mi primera vez fue excelente, justo como lo había pensado.
Era demasiado calculadora con todo, siempre he seguido mis intuiciones y mi seguridad ante todo me hace ser y parecer una mujer seductora. Nací con el poder de atraer todo aquello que quiero tener, soy como una serpiente venenosa, que busca, estudia, observa, evalúa a su presa, la hace sentir cómoda y luego ataca con todo. Soy esa mujer que todos los hombres no pueden rechazar, no solo por mi personalidad también por mi cabello largo de color castaño, curvas de una Barbie y el cuerpo de una Miss con ojos grises claros, y algo que siempre me funcionaba era mi sonrisa, la clave para enganchar a cualquier hombre. Prácticamente, era perfecta, pero como todos tenemos defectos, los míos eran: ser muy caprichosa, querer todo lo que se me antojaba tener, desesperada, impaciente y buscar enamorar a todo hombre que mis ojos marcaban como el chico atractivo para tener mi próxima aventura pasional.
Este último, era el defecto que quería cambiar, mis padres se habían enterado que era de esta manera por un inconveniente que tuve con uno de los que estuve anteriormente. Por consiguiente, mi padre aceptó mi decisión de irme a otro país.
Mientras mi hermana Ariana se quedó estudiando en el colegio y Alin (mi hermana gemela) quien quería acompañarme, se quedaron en Marsella. Mi padre prefirió que emprendiera este viaje sola para aprender, madurar, estudiar, pero sobretodo cambiar ese defecto que me metía en problemas algunas veces.