Él me vió sola en la chimenea, se acercó y me dijo: - ¿Qué tal te ha parecido la cena? -
- Me ha gustado todo - Le contesté.
- Me alegra.. Supongo que te estás un poco triste por haber dejado a tus hermanas, al fin y al cabo son las que te acompañan a todos lados, no?. ¿Tienes amigos aquí en Dubai con quién puedas salir? - Dice Aslan.
Mientras volteo a ver sus ojos con algo de curiosidad le contesto: - Algo sí, pero estoy bien. Y no.. No tengo amigos aquí, talvez si necesitaré a alguien que me ayude a conocer más la ciudad -
El toma un sorbo de su copa, mira hacia abajo y luego levanta sus ojos hacia a mí y dice: - ¿Y novio?, digo ¿Dejaste algún novio o te gustaría tener a alguien?... Porque te comento que conocer la ciudad es mejor estando acompañado y así disfrutas del amor al mismo tiempo -
Al hacerme esa pregunta, no entendía porque me preguntaba si tenía novio... ¿Será que quería algo conmigo y me lo está insinuando? o ¿Será que no me quiero dar cuenta?. En esa ocasión le respondí algo extrañada, como si estuviera respondiendo a una incógnita que no he resuelto. Le contesté brevemente:
- Creo que con amigos está bien, no necesito un novio para eso -
- Bueno. Si te puedo ayudar en algo, llámame. Te puedo llevar y traer de la universidad cuando mi hermano no pueda - Dijo Aslan.
Entra Miranda y le dice a Aslan: - Mi amor, te estaba buscando, ya tenemos que irnos -
Fué incómodo, sentí que él estaba tratando de tener alguna conexión conmigo... Y aunque yo no quisiera por el simple hecho de querer cambiar mi defecto y no caer nuevamente en la tentación, ya me estaba gustando platicar con él. Parece contradictorio! Quería seguir conversando con Aslan y en cierto modo me molestó que nos interrumpieran.
Sin saberlo, Aslan seguiría insistiendo por conocerme, le había gustado mi sonrisa, mi voz, al final me dijo que era muy joven pero hermosa. Allí sabía que el se había enamorado de mí o le parecía muy atractiva.
Miranda me había invitado a su casa, tenía una hermana de mi edad, un año menos que yo. Le pareció conveniente que nos conociéramos porque su Lucy (su hermana), estaba sola en la ciudad y no salía a ningún sitio. Aslan estuvo encantado y lo vió como una oportunidad.
Yo acepté, por supuesto! Estaba intrigada, muy curiosa de saber a qué llegaría Aslan conmigo. Indagar podría ser malo, sin darme cuenta podría caer en sus brazos y lo peor aún teniendo novia. Pero, no desistí. Por lo tanto, iba a ir a su casa sin pensarlo.
Al día siguiente, le dije a mi padrastro que llamara a Miranda, me había invitado a comer a su casa y no podía desaprovechar esta oportunidad. Mi madre y Ahmet estuvieron encantados de que fuera así que me dijeron que podía pasar todo el día allá para distraerme con Lucy y salir con ellos. Aslan me podía traer al finalizar la noche. Ahmet tenía mucha confianza en su hermano y le podía confiar hasta su propia vida.
El chófer de mi madre me llevó. Me vesti casual pero sin dejar de ser sexy, Tenía un vestido casual, color rojo largo abierto por ambos lados, tenía un escote en la espalda y al frente tenía forma de V dónde sostenía mis pechos, no tenía un brasier.
Quería ver a Aslan, estaba ansiosa. No sé porque. Se supone que no debo tener nada con nadie no? Ni tampoco fijarme en hombres que no me convienen. Era una pelea interna. Tenía un diablillo al lado de mi mente que decía ve por el y un ángel del otro lado diciendo compórtate, olvida esas intenciones.
¿No han vivido esto antes?
Mientras más se quieren alejar de eso que no les conviene, más lo atraen.