Capítulo 81. Un rastro lleno de ausencia. La jovencita había tenido tiempo suficiente para pensar... sabía muy bien que lo que diría ese día salvaría su vida, o la hundiría más en el abismo. Le habían quitado su teléfono, pero, aunque lo tuviera, comunicarse con Tania en ese momento sería peligroso... demasiado. Nicolas la miraba esperando una respuesta, sin gritar, sin siquiera alterarse y eso era lo más aterrador. - Ya te lo dije Nicolas... yo soy Laura... te lo juro, la sangre no miente, tú mismo hiciste la prueba ¿no es asi? – balbuceó ella, pero un golpe seco de la mano de Nicolás sobre la mesa la hizo saltar. Era cierto que él mismo hizo la prueba, pero ahora sabía que alguien más estuvo detrás. - No vuelvas a decir ese nombre con tu boca sucia – le respondió él. - Sé que Laur

