Capítulo 75. El colapso de algunos traidores. En Sudamérica, el aire se agotó para los conspiradores. La auditoría desatada por Nicolás a nombre de su esposa no dejó piedra sin remover. Los sabuesos de Nicolás rastrearon hasta llegar a los pagos al taller "Los Girasoles" y, tal como Laura predijo en el silencio de su habitación, el eslabón más débil fue el primero en romperse. Miguel, el abogado que alguna vez caminó por los pasillos de la mansión Camburi con la frente en alto fingiendo una lealtad inquebrantable hacia su padre, se vio acorralado en el aeropuerto internacional de su país. No hubo necesidad de que los hombres de Nicolas ejercieran violencia física contra él, el simple peso de la presencia de esos agentes rusos, con sus trajes oscuros y sus miradas que prometían un des

