Me di la vuelta y quede tan cerca que casi no podía moverme, sus manos estaban una a cada lado y no tenía escapatoria, nuevamente pude ver su perfecto cuerpo, se había cambiado ropa, no sé en qué momento, pero podía ver su pecho, quería levantar mi mano y recorrerlo, pero debía contenerme… muchas veces había tenido sueños un poco subidos de temperatura con él, es algo que no puedo negar, soñé que teníamos sexo y al despertarme me odiaba por ello. Y ahora aquí estaba solo a centímetros de mí, si quisiera lo tendría y sé que no me rechazaría, pero no podía caer ante él, es el hombre que me tiene por un maldito contrato, estoy esposada a su lado por dos malditos años. Jamás hubo una cita de por medio, nunca intento comprenderme en ese año de noviazgo, una salida, cine, flores, como una parej

