Greco . Sujeto con fuerza a la mujer que está conmigo en la habitación y coloco mi arma en su garganta, pero a ella parece agradarle está actitud. —Solo dime qué es lo que quieres jugar y yo estaré encantada de hacerlo— sugiere tratando de seducirme, frunzo el entrecejo por qué no tengo tiempo para lidiar con esto, presiono mi arma aún más a su cuello y aprieto sus cabellos en mi mano, su sonrisa se borra de inmediato cuando se percata de que el arma es real y que no estoy bromeando. —Esta bien, no tienes por qué actuar de esta manera, puedo cumplirte cualquier fantasía, solo tienes que decirme lo que quieres y lo haré, no es necesario recurrir a la violencia, por favor baja el arma.— balbucea elevando ambas manos nerviosa —Como si pudieras cumplir alguna de mis fantasias— me burló si

