Rocco . . Después de acelerar y disparar en algunas ocasiones, por fin hemos perdido al vehículo que nos venía siguiendo, ahora lo más importante es llevar a Edén a casa y por supuesto que llegue a salvo. En cuanto nos detenemos frente al portón doy la orden de que lo abran para que pueda ingresar la ambulancia. Una vez que lo hace cierran las puertas, de inmediato el doctor y la enfermera bajan de la esta y la mujer comienza a vomitar, claramente no está acostumbrada a esto. Llevo la mano a mi cabeza pensando en como demonios vamos a bajar la camilla, —Creo que debí traer a los hombres que la subieron— espeto preocupado sin saber cómo carajos bajar a Edén. Mientras lo analizo ordeno que desalojen por completo el despacho que está situado en la planta baja y así mismo ordeno que l

