Comenzar atacar

1022 Words
Lucian pasó el resto de la tarde pensando cómo diablos hacer para que Alan no se desquitara conmigo en forma de venganza, podía cuidarme sola de cualquier niñato egocéntrico pero de un proxeneta con gente a su cargo capaz de violarle o matarme, sería más complicado pero no podía quedarme de brazos cruzados, el rostro asustado de Sophie al tener que chupársela a ese asqueroso de Javier había movilizado todos mis sentimientos y pensar en Oceanía o Eutanasia aunque no la conociera, no merecían este destino, ya empezaba a entender porque Oceanía hablaba con tanto asco de los hombres, cualquier persona normal hubiera pensado que era un corazón roto pero la historia de Lucian explicaba muchas cosas. -Genesis, no saldrás de aquí son supervisión mia. -estas loco? que quiere que me quedé aqui por siempre? -Alan estar tras de ti, estoy seguro que fue quien mandó a Javier asustarte. Por un momento pensé en cuando Alan quiso follarme, un momento que no olvidé pero no puedo contarselo a Lucian, si hubiera querido asustarme, lo hubiera hecho con sus propias manos pero ya lo había intentado y como ma torpe que soy, casi que me lo follo. -tengo una idea. -que idea Génesis? -me infiltrare en su burdel, crearemos una falsa pelea y pediré ser una puta. -ni lo sueñes Genesis, ni en tus malditos sueños serás una zorra de Alan.- Lucian comenzó a molestarse. -Mi amor, confía en mí, Alan no me tocará un pelo, ninguno me tocará. -no podrás aguantar mucho tiempo, Alan te pedirá que trabajes. -lo sostendré el tiempo que pueda, hasta que tengamos pruebas para desmantelar ese maldito burdel sin que nadie salga herido. -Genesis si te atreves a meterte ahí me conocerás de verdad.- cerró el puño con fuerza. -me iré a la cama y pensaré que hacer, tu no irás a ese burdel ni en sueños. Lucian salió de mí habitación y escuché sus pasos alejarse, por mí parte llevaría a cabo mí plan yo sola, está noche. Se hicieron las 21:30 de la noche, me bañé y peine mí cabello, me maquille mis inconfundibles ojos y me vestí, una blusa ajustada que dejaba ver mís pezones a través de ella y una falda ajustada, use unas medias y unos zapatos para parecer más sexy, tome unos cigarrillos que Oceanía había olvidado en mí cuarto y salí de la habitación para dirigirme al cuarto de Alan. Golpee seco pero nadie me abría, golpe una segunda vez un poco más fuerte. -Quien?- identifico la voz de Alan pero no respondí. Alan abrió la puerta y quedó boquiabierto al verme parada y vestida así, fumando un cigarrillo, doy una pitada y expulsó el humo en su rostro. -que sucede bonita, Lucian no te da lo que necesitas? Me observó de arriba abajo mordiéndose los labios. -no caeré en tus malditos juegos zorra asquerosa, hace unas horas venías a declararme la guerra con mí estupido primo. -tu primo me la suda Alan. -no parecía sudartela tanto en la tarde. -Lucian cree que iremos de novios por el internado y pues no soy de esas, en cambio si soy de estás.- subí mí pollera dejando ver un poco la tanga que llevaba puesta y di un pasito para entrar en la habitación. Alan dio un paso para atrás y miro mí boca. -entonces tú de que vas cariño? quieres que terminemos lo de aquella noche?- Alan me tomo por la cintura acercándome a el, no podía entenderlo pero Alan me erizo la piel y hasta llego a exitarme pasando su mano suavemente de mí cintura a mis nalgas, si Lucian supiera esto me mataría. -y tu que piensas que hago aquí guapo? acerque mí boca a un centímetro de la suya. Alan no dudo en subirme encima de el y cerrar la puerta, me coloco en un escritorio y dejo caer lo que había en el. -pidemelo.- me dijo exitado y pude notar su erección. Se quitó la camiseta, pensé madre mía que abdominales y mira ese tatuaje llegando casi a su ingle, no podía exitarme de verdad, es un proxeneta! -pidemelo o me arrepentiré. Comenzó a frotarme los pechos con sus manos por sobre mí blusa mientras con la otra, corría mí ropa interior y jugueteaba con mí clítoris, yo empezaba a mojarme cada vez más y más, no podía contener lo que generaba en mí cuerpo, Lucian me exitaba con solo hablarme pero Alan con solo tocarme, me negaba a probarlo pero mí cuerpo me pedía por favor que lo hiciera, ya les hable que cuando de sexo se trata, otra Génesis se apodera de mí. Lo bese fuertemente y comencé a gemir mientras el tocaba mí clítoris y entraba con sus dedos en mí, toque su polla sobre su boxer, estaba cachondisima, me urgía tenerlo dentro con esa cosa que tenía, hasta olvidé lo que venía hacer aquí realmente. -si que me deseabas preciosa, mí tregua con Lucian terminó está tarde, tú serás mía.- Alan saco su pene afuera y me penetro tan fuerte que di un saltito seguido de un grito ahogado, género un dolor mezclado con placer, me follo en todos los ritmos posibles, hasta que me vine en el, Alan bebió de mí y me beso. -no creas que no se lo que venías hacer aquí en realidad pero siempre supe que me deseabas con desesperación, ahora Lucian no te protegerá y serás completamente mia, y Lucian, por fin se unirá a mí.- Alan me soltó mientras trataba de recuperar mí estabilidad, fui totalmente engañada, todo por mí tonto cuerpo. Que haría cuando Lucian se entera de esto? me cogí a su primo, con quien se odia, con quien pelean por territorios y yo, su mujer, me acosté con su peor enemigo. Rompí en llanto y acomodando mí ropa baje del escritorio, Alan por su parte se sonreía satisfactorio, sabía que se acercaba algo gordo después de esto. -vete de aquí ramera. Alan me empujó de la habitación y me dejó sola en el pasillo. Me dirigí a la habitación de Lucian decidida a contarle lo que paso, si Lucian me amaba entendería todo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD