Un fuerte golpe nos despierta de nuestro sueño
-abre la puerta maldita prostituta.- bromea Oceanía desde el otro lado de la puerta. Lucian se despierta.
-no abras, no puede verme aquí.- vamos de nuevo, pensé, ayer me declaraba su amor y hoy me escondía con un tonto disfraz de "te estoy protegiendo" yo podía hacerlo sola, no necesitaba que nadie me cuidara.
-es Oceanía, mí amiga.
-pero es prostituta de Alan, te pensaras que no le dirá que me vio aquí?.
-cual es tu maldito problema Lucian.- Oceanía seguía golpeando la puerta para que le abriera y pronunciando diversos insultos hacia mí.
Lucian se levantó de la cama y me tomo por los hombros.
-muñeca, no te expondré a nada que tenga que ver con Alan, nunca me he preocupado tanto por alguien, nunca me sucedió esto con otra mujer, te pido por favor que me entiendas, te juro que no siempre será igual.- algo me decía que Lucian no me mentía pero no caería tan fácil, por hoy no dejaría que Oceanía lo viera aquí. Me acerque a la puerta.
-te encuentro en el comedor Oceanía, vete.
-que escondes maldita puta?- bromeo
-ya Oceanía, ve y te encuentro allí.
-ok ok.
Escuché los pasos alejarse. Lucian me beso con amor.
-abre y dime a quien ves.
Oceanía ya se había ido, solo había dos muchachas y algunos muchachos que parecían no registrarme, Lucian se asomó.
-vendre a verte en la noche muñequita.
Lucian se alejo rápidamente y desapareció de mí visión, me vestí rápido y salí a encontrarme con Oceanía.
En el comedor pude ver una mesa donde se encontraban 2 chicas con Oceanía, lleve mí bandeja con poca comida y me senté.
-miren quien decidió aparecerse.
-hola.- dije algo dormida todavía.
-estas son Eutanasia y Sophie.
Saludé tímida y ellas no pareció importarles que estaba ahi.
-que estabas haciendo en tu cuarto tan misteriosa.
-nada, solo dormía y me despertaste muy brusco.
-algo me dice que me mientes maldita puberta asquerosa.
No conteste y seguí comiendo mí desayuno, hasta que veo Alan, se me erizo la piel, disimuladamente lo mire y lo vi acercándose a nuestra mesa, no entendí nada pero solo seguí con mí magdalena.
-hola nena.- Alan tomo de la nuca a Eutanasia y la beso apasionado y ella no pareció molestarle.
-ya galán, sueltala.- dijo Oceanía.
Soltó a a la muchacha de pelo rubio casi blanco y piel blanca que no sabías dónde empezaba su pelo y donde terminaba su rostro y dejo ver detrás de su cuello ese tatuaje que llevaban muchas de aquí, su "propiedad" pensé, aprete mí puño y Alan lo noto.
-las espero en 10 minutos.- Alan nalgeo a Eutanasia y se fue.
-que le pasa a este.- dije haciéndome la tonta.
Nadie me contesta y todas se levantan de la mesa.
-no preguntes tanto.- me dice Sophie muy sería.
-nos vemos luego cariño.- Oceanía me beso la mejilla como de costumbre y me dejaron sola en la mesa. Lucian llega por atrás.
-que tal hermosura.
-Alan se las llevo a Oceanía y esas dos.
-Eutanasia es la puta de Alan, solo la prostituye para el y obliga a bailar en el burdel pero no deja que la toquen
-y Sophie?
-sophie es la puta de todos, obligada por su hermana, se de buena fe que odia ese lugar.
Me estremecí de nuevo, no podía creer lo que esté tonto hacía, Lucian noto mí malestar y quiso calmarme.
-bonita, todas las mujeres de acá saben que Alan ofrece "dinero fácil" muchas fueron a pedir por el ellas solas y no pude advertirles.
-aun sabiendo que las prostituye?
-si, ya te dije, Alan puede convencer, es muy seguro y sabe que decir, y aquí es muy codiciado por todas.
-como tu?- pregunté
-celos pequeña?
me sonroje y Lucian se burló.
-Soy completamente tuyo muñeca.- se levantó y me dejó en la mesa.
Luego del desayuno fui a clases, casi no pude concentrarme y Javier lo notó, pensé en Oceanía, como podría ayudarla, no merecía estar ahí convencida por puras mentiras de Alan. Sonó la chicharra.
-pueden retirarse, excepto tu Génesis, necesito hablar contigo.- me acerque al escritorio.
-pasa algo?
Javier me miró sentado frente a mí, pude ver cómo me miró el escote de la camisa, me desnudaba con la mirada y sentí algo de miedo.
-asi que tú eres la razón de que mis sobrinos se enfrenten una vez más.
Me aleje un poco del escritorio, lentamente hacía la puerta.
-de que habla?
-yo también me enfrentaría por ese culazo.
De nuevo me moví hacía la puerta, Javier se levantó y se acercó un poco apoyándose en el escritorio.
-como se atreve a decir eso, usted es un profesor.
-tambien soy hombre y un hombre muy exitado.- Javier dejo ver su pene erecto marcado por su pantalón. Corrí a la puerta y Javier con una velocidad enorme se acercó a mí, tomo mis manos y me apoyo en la puerta, tocó mí trasero de manera violenta, dando una nalgada que me hizo chillar de dolor.
-suelteme cerdo.- lo escupí.
-puerca cómo me gustan a mí.- lamió mí saliva en su rostro y desabotono mí camisa con los dientes, pasó su lengua por lo poco que se veía de mis senos.
-si no me suelta gritaré.- escenas como está viví toda mí vida en mis orfanatos siempre supe salirme con la mía pero realmente estaba asustada está vez.
Javier corrió con su boca mí brasier y lamió mí pezón y me soltó.
-vete.- rugió y río mientras me veía al borde del llanto.
abotone mí camisa y me fui a mí cuarto, en el camino me cruce frente a Mirage y la empuje sin intención.
-mira por dónde vas sucia zorra.- Mirage siguió camino sin mirarme y rompí a llorar, no podía creer lo que estaba viviendo en este maldito orfanato. Llegué a mí habitación, secando mis lágrimas de susto e impotencia por todo lo que pasaba. Me encerré y pensé que diablos debería hacer, Adrian estaría al tanto de todo esto? seguro que si, sabría que su hermano Javier era un potencial violador de menores? debía contarle esto a Lucian? muchas preguntas y ninguna respuesta, el miedo invadía todo mí cuerpo, mis lágrimas no paraban de salir. Me quite toda la ropa y me duche, sentía mí piel totalmente sucia después de todo lo que este hombre hizo pero por qué me dejó irme sin miedo a que cuente lo que me hizo? debe tener una coartada o sabe que no podré contar nada sin parecer otra huérfana más que quiere irse de aquí e inventa cosas estúpidas. Regresaba mís senos para sacar la saliva de este sucio animal, salí de la ducha y me envolví en la toalla, me coloque un pijama y me quedé sentada en mí cama sin entender nada, de pronto mire la hora, 15:00 horas, tenía clase de inglés en media hora y francamente no quería mirar a nadie, solo llorar y que me saquen de ahí, tampoco podía acudir a Lucian porque no podían vernos juntos, Oceanía debía saber de esto, no lo entendería y contaría todo Alan, estaba completamente sola y sin rumbo. Me despeja de todo el sonido de mí puerta. Lucian se asomó y me vio en este estado deplorable.
-dulzura, que ha pasado.- me tomo entre su brazos y rompí a llorar más fuerte, sin poder hablar.
-Genesis te pido que te tranquilices, ya estoy aquí, que ha sucedido, Alan te puso una mano encima? partiré la cara de ese idiota si rompió la tregua.- Negué con mí cabeza pero como le diría que su tío me quiso violar? cómo lo tomaría? Lucian era muy irascible, enseguida querría romper todo.
-Genesis si no me lo dices, desataras una guerra y nadie saldrá vivo y no podrás salvar a nadie, no responderé de mí Génesis.
-Lucian, no se cómo contarte esto.
Lucian comenzó a inquietarse.
-Lucian.. Ja... Javier quiso violarme.- solté un llanto desmedido recordando el suceso con este animal.
Lucian me soltó y cambio su rostro completamente, comenzó a cerrar los puños y apretar sus dientes, sus ojos se opacaron y sus venas se marcaban más, me levanté y trate de contenerlo.
-Lucian cálmate por favor, pude liberarme.- Lucian me empujó a la cama y salió de la habitación casi irreconocible, lo seguí por detrás.
-Lucian no, está buscando esto, estoy segura.
Lucian parecía totalmente cegado por la furia, nunca lo había visto tan pero tan enfurecido. Cómo pararia a esta fiera? era imposible. Me puse delante de él.
-si te atreves a tocarle un pelo a Javier, me entregaré a Alan como prostituta para el.
Lucian me miró confundido y atónito, no supo cómo reaccionar, cayó desplomado al suelo y yo con el.
-Genesis, no puedo permitirme que nadie te toque, que nadie te haga daño, si mí familia se mete contigo, no habrá tregua. Javier y Alan están cruzando los límites. Me abrazo fuerte y me tomo del mentón para besarme.
-te cuidare pero no sé saldrán con la suya. Vistete, comenzó una guerra.-
Me dirigí a la habitación y me puse una remera corta y una falda que dejaba ver un poco mís nalgas, maquille mis ojos como suelo hacer y peine mí cabello, Lucian me miraba extasiado.
-por dios muñeca, me vuelves loco.- Se acercó apretando mis nalgas y besándome, su beso y su mano recorriendo mi cuerpo provocó que me mojara.
-no ahora bonita, primero debemos hacer respetar mí territorio y mí mujer.- me soltó y me tomo la mano, mí mujer, resonó en mí cabeza y se me lleno el cuerpo de sentimientos que no entendía pero me gustaban.
Salimos de la habitación y nos dirigimos al segundo pasillo del 4 piso, Lucian pateó la puerta de la habitación de Alan, en ella se encontraba Javier y Alan con una muchacha, era Sophie, su cara mostraba un fuerte rechazo pero no decía nada.
-que mierda pasa?.- Alan tomó el arma de su bolsillo pero no la desfundo.
Lucian se acercó a Javier y le dio un guantazo que dejó sangrando la boca y su nariz. Alan lo apunto en la cabeza a Lucian.
-que coño haces maldito estupido?
-dile a tus entrometidos en esta maldita mierda que no se metan con mí mujer o lo pagarán caro.
-demasiado drama por ese coño follado por tantos hogares de tránsito.- contesto Javier en tono burlón mientras se limpiaba la sangre.
-y tu zorra, no pudiste mantener tu hocico cerrado.
-no te atrevas hablarle ni mirarla Javier, no responderé de mí.
-ya hice más que eso, o tu damisela no te contó cómo se humedeció cuando lamí sus pezones.- Javier provocaba a Lucian mientras Alan lo apuntaba en la cabeza, esto sería una carnicería si me quedaba fuera.
-basta.- grite casi agonizando. Alan me miró burlón y bajo el arma.
-Lucian olvídate este mal trago si te largas ahora mismo con tu puta, interrumpiste un pago muy importante.
Sophie se encontraba horrorizada y totalmente desnuda en un costado.
-dejala a ella también, es evidente que no quiere estar aquí.
-tu niña zorra no te metas, ya suficientes líos hubo hoy por tu culpa.- Alan hizo un gesto con el arma en la mano y Sophie se acercó asustada.
-Lucian vete.- Javier estaba sonriendo como si nada hubiera pasado y Lucian dio otro golpe en su rostro, Javier escupió sangre y me miró.
-no te fiaras tan rápido de mí belleza, tu tonto novio inicio una guerra por culta tuya y ahora ya no tienes protección.- tomé a Lucian antes que le diera otro golpe y mire con tristeza a Sophie que ya estaba arrodilla para comenzar su acto con este sucio cerdo. Alan nos corrió de la habitación apuntandolo a Lucian y pude ver cómo Sophie lloraba mientras se cerraba la puerta de la habitación. Lágrimas brotaban de mí.
-tranquila mí amor, salvaremos a Sophie y a todas, la tregua acaba de termina de momento que Alan mando a Javier a ponerte una mano encima.
-Alan?
-quiere que la tregua se termine hace tiempo, así poder meterse con las mujeres que he salvado y tener más mercancía, sus clientes no quieren ver lo mismo ya.
Me estremeció pensar que podría hacer sido una de ellas o peor aún, pensar en que hará con las chicas viejas? matarlas para que no abrieran la boca? no serviría amenazarlas, debería asegurarse de que no dirían nada.
-que pasará con las chicas actuales?
-nada bueno si no actuo ahora.
-no lo harás solo, yo te ayudaré y no me importa arriesgarme, lo hago contigo o sin ti, no me importa.- Lucian se dio cuenta que no podría conseguir que me quedara fuera de esto, algo inconforme aceptó y comenzaríamos esta misma noche.