Primera noche en la habitación de Lucian, podría acostumbrarme sin problemas a despertar todas las mañanas junto a el, lo observé mientras dormía y era todo lo que alguna vez soñe, siempre lo amaría, no habría nada que me separé de el y si así fuera, como dije, lo amaría hasta el fin de mis tiempos, Lucian abrió despacio sus ojos y me miró, un poco dormido sonrió.
-buen día muñeca.
Besé a Lucian como si fuera la primera vez, no podía creer todo lo que estaba viviendo en tan poco tiempo.
-desayunemos.- Lucian se levantó de la cama y se dirigió al baño a lavarse los dientes, lo observé un rato mientras lo hacía, su espalda me invitaba besarla hasta el final, su cabello y esos ojos, ni hablar de su pene, que me había elevarme hasta al cielo y tocarlo con las manos, me levanté y lo seguí, besé su espalda y a tocar su polla, no te como se empezaba a endurecer, mientras hacía puntitas para llegar a su cuello, baje su boxer y la dejé al desnudo, comencé a masturbarlo, lamiendo mí mano y haciéndolo gemir, más y más fuerte, aumente la velocidad y masaje sus huevos, Lucian gemia y se estremecía.
-no aguanto más.- y soltó todo su semen en mí mano mientras lanzaba un grito ahogado de placer.
-sera así todas las mañanas? porque me encantaría.- Lucian me beso y reí torpemente.
Nos cambiamos y fuimos a desayunar, al llegar al comedor vimos a Alan y Eutanasia desayunando juntos, Lucian clavo la mirada en el, Alan por su parte no le dio importancia, que raro que se traerá entre manos, ya lo averiguaríamos. Llenamos las bandejas y nos sentamos, todo el alumnado nos miraba sorprendidos por como Lucian me trataba pero poco me importó, no necesitaba más, podría venirse el mundo abajo que me sentiría protegida si el estaba a mí lado. Alan se acercó solo y se sentó, Lucian apretó el puño.
-vete si no quiere que hagamos una escena.- rugió en voz baja pero muy firme Lucian.
-no haremos nada porque no los molestaré más.
Me tomo de sorpresa, no esperaba esa respuesta, pensé que todo se iría a la mierda con lo que sucedió estos días.
-crees que me engañaras?
-lo digo en serio, solo me la folle para que me respetes y encabronarte.
Me sonroje y baje la cabeza recordando el penoso pero fogoso momento que viví con Alan. Se levantó y nos dejó solos.
- que fue eso? pregunté confundida.
-no lo sé pero no me suena bien.
Quizás Alan recapacito y entendió que una pelea como está no valdría la pena, su negocio se arruinaría.
-yo creo que habla en serio.
-jamas, muñeca mía, jamás te fies de Alan.
-de que le serviría que todo el lugar sepa de sus negocios turbios? piénsalo, si nadie se entromete, no molestará.
Por supuesto que no nos quedaríamos de brazos cruzados pero si actuabamos con cautela y Alan creía que no habría más peleas, quizás lograríamos mucho más que con el alerta. Lucian no parecía seguro pero algo en los ojos de Alan decía que no mentía. La chicharra suena, debía ir a clases, no compartía todas con Lucian, asi que me despidió en el aula y se fue. Me senté en la última fila como siempre de mí lado no había nadie, Alan aparece como un fantasma y se sienta junto a mí, mirando al frente y sin decir nada, quedé extrañada y sin moverme, no sabía que hacer, primero nos dice que no se meterá con nosotros y después se sienta junto a mí, será una señal de paz.
-lo siento.- Alan me habla sin despegar sus ojos de adelante
-que estás planeando Alan?
-nada, lo juro.- giro su cabeza hacia mí y me miró fijamente, sus ojos grises penetraban en los míos, haciéndome recordar esa noche.
-como puedo creerte? me mandaste a violar.
Alan dejo notar una especie de angustia.
-Genesis, creanme o no pero ciertamente estoy arrepentido de todo, hasta del burdel mismo pero no es tan fácil cerrarlo.
-por que no, tú eres el dueño.
-detras de mí hay muchas personas con dinero que puede pasar sobre mí y matarme.
Debía creerle a Alan? o sería otro de sus intentos de hacerme caer.
-lo juro Génesis.- insistía tanto en estar arrepentido que quizás debía darle una oportunidad.
-si es así, pues cuéntaselo a Lucian y te ayudaremos.
-quisiera hacerlo Gen pero Lucian es tan temperamental que irá contra quién sea y podría terminar muerto, no me lo perdonaría.
Lo que Alan decía era cierto pero no podía ocultarle nada con respecto a el, no me perdonaria de nuevo.
-se lo que piensas y no te metere en problemas con Lucian, yo solo lo haré y si muero en el intento, habrá valido la pena, pues pagaría por el mal que causé.
Alan sonaba tan seguro pero no podia evitar creer en el.
-si lo planeamos bien, podré ayudarte y luego contarle a Lucian.
Estaba bien de la cabeza? de nuevo meterme con Alan después de lo que hizo? pero si en verdad era sincero? que podía hacer, sus ojos emanaban seguridad y confianza, yo ya no sabía que pensar, de todos modos esto orfanato era de locos, el hecho de que exista un burdel clandestino y nadie se preocupara, era mucho para mí. La campana chilló, anunciando el fin de la clase, los alumnos teníamos un largo receso hasta la siguiente clase.
-si me acompañas, te contaré lo que he pensado.
Debía acompañar al hombre que me engaño, seducio y provocó hasta follarme? generando que mí hombre casi me abandonará, muchas preguntas y pocas, diría ninguna, respuesta pero Lucian no se encontraba cerca, quizás podría hablar e inventar una excusa luego.
- acepto pero no será en tu cuarto.- Alan asintió con la cabeza y lo guíe hasta un columpio que había en el enorme jardín, ambos nos sentamos y comencé a columpiarnos despacio.
Alan hablaba y notaba muchisima seguridad en sus palabras y hasta pude notar el resentimiento con el que luchaba por lo que le hicieron a su madre, poco hablaba del padre, solo lo nombró una vez con poca importancia, no quise indagar dado que su padre había desaparecido y nadie sabía nada de el, luego de un rato Alan mira su celular, la pantalla marcaba las 16:00 horas de la tarde.
-comenzara otra clase y la compartes con mí primo, el te estará buscando para asistir juntos, no quiero causarte problemas, Alan se levanta y se va, yo no objeto nada porque debía procesar toda la información que me suministro y encontrar una forma de que Lucian entienda e intenté ayudar.
Mí teléfono suena, doy un brinco del columpio pese al sobresalto que me dio el rigton de mí movil, la pantalla se enciende y una foto seguido del nombre aparecen "Lucian llamando"
-muñeca, donde estás?
-en el columpio
-que haces allí, estás con alguien?
-sola
-te encuentro en la entrada del salón de Religión.- Lucian corta y me dirigí hasta allí, pensando en como safarme de esa aburrida clase, soy atea y aunque no lo fuera, era depresivo escuchar a nuestra profesora hablar sobre Jesús. Casi llegando al salón, diviso a un Lucian con su camisa fuera del pantalón, los primeros tres botones abiertos, una pierna amortigua su cuerpo y la otra sostenoda sobre la pared con su celular en la mano y jugueteando con su Piercing de la lengua, esa sola imagen me calentó, antes de llegar a el, desabroché mí camisa dejando ver el nacimiento de mis exuberantes pechos, subí mí falda para que mis muslos y parte de mis nalgas se tambaleen y arregle mí cabello un poco. Lucian levanto la mirada y fijo si vista en mís pechos, iban rebotando dado que iba casi saltando, a propósito claro, me acerque y tome su polla por sobre el pantalón, Lucian susurro un gemido.
-que tal si pasamos de esta clase aburrida y hacemos algo más divertido.- apreté más fuerte su bulto y pude sentir su erección firme.
-diablos muñeca, no puedo resistirme a tus encantos.- Lucian pasó una mano bajo mí falda, apretando con fuerza mís nalgas.
-profe, Génesis no se siente nada bien.- fingí estar mareada.
-la llevaré a enfermería para que le den algo.-
La profesora also la mano poco contenta en señal de que nos retiremos.
Tomé a Lucian por el cuello de su camisa besando su cuello con rudeza, este me apretaba las nalgas dejando salir pequeños gemidos, me arrastra hasta la primera sala que encontramos, la sala donde me follo por primera vez. Lo empujó hacia la barandilla y masajeó su erección, no deja de gemir mordiéndose los labios, me hincó al suelo bajando su cremallera y dejo salir su polla enorme y venosa, se boca carnosa me mira y juguetea con su lengua dejando ver su Piercing. Comienzo a masturbar su gran pene mojando mí mano con mí saliva, decido metermelo a la boca sin titubeos, primero succionando despacio mientras intercalo haciendo círculos con mí lengua en su glande, no para de gemir y comienzo a mojarme más de lo normal. Sarandeo la lengua desde la puta hasta el falo de su pene, centrándome un poco en las bolas, comienzo a sentir como su polla se hincha más en mí boca y me doy cuenta que se viene su líquido espeso y caliente en mí. Lucian me sube sujetando mí nunca, me besa fuerte y me sube a la barandilla de piernas abiertas.
-mi turno.- dice extasiado, mientras se pasa la lengua por sus labios.
Lame con suavidad mí clítoris dándome pequeños espamos de placer, aligera el movimiento subiendo y bajando, enterrandose en mí como si quisiera vivir ahí, humo con fuerza sin fingir nada, realmente sabía cómo complacerme.
-para.- pido por favor porque se que si me vengo no habrá polla dentro mío.
Lucian sigue manteniendo el ritmo pero succiona mí clítoris.
-por favor Lucian, es demasiado placer.
Lucian me gira casi arrancando mí camisa, quedó en brassier y me lo quita, apoya mis tetas en el gran ventanal y sube mí falda, mete sin piedad su gran erección, comienza a entrar y salir en mí sin medir su fuerza, disfruto como nunca y me tocó yo misma, grito desaforada pues nadie me escucha aquí, de nuevo comienza a hincharse su másculinidad y yo siento como si mis piernas se adormecieran.
-aaaaaaaaah.- gritamos juntos mientras el sacaba su polla y acababa en mis nalgas y yo dejaba caer mis jugos afuera. Me desvanezco en el sueño al mismo tiempo que el, me atrapa con su brazos y nos quedamos en esa posición poe un rato.