Un rechinido me obliga a dar un salto y esconderme detrás de una lámpara, se abre una puerta y veo salir a Alan, nervioso y algo desatento, me acerco despacio.
-necesitas ayuda?
Alan se sobresalta y me mira sorprendido, me da la espalda y decide ignorarme.
-maldito tonto.- susurro mientras sigo mí camino hacia mí habitación.
Alan se frena y se gira hacia mí, me sorprende su cara y me quedo en el lugar asustada.
-que rayos te pasa fenómeno.
Alan me empuja hacía la pared, rodeando mí cuello con su mano y acercando su nariz a mí cuello, me huele y susurra en mí oído.
-no te pases de lista, no sabes quién soy ni lo que puedo hacer, Lucian no podrá protegerte por siempre, ten en claro bonita, conmigo no bromees.- llena de terror y sin poder respirar bien comencé a llorar y pedirle que me suelte, Alan solo apretaba más fuerte mí cuello y con su otra mano, lamió sus dedos y rodeo mis labios vaginales por debajo del vestido, sonrió y me soltó, siguiendo camino sin decir nada. Tosi para que entre el aire a mí garganta, seque mis lágrimas y me quedé sentada en el suelo por un rato, que quiso decir con que Lucian no me protegería? quien es Alan y porque dice ser tan peligroso y lo que más me preguntaba era, porque paso sus dedos por mí v****a? todo fue muy raro y terrorífico. Me levanté y volví a mí habitación, llegué en puntas de pie para que nadie me oyera, entre a mí cuarto y cuando cierro la puerta, Oecania se encontraba fumando en mí cama
-que son estas horas de llegar princesa.- salte del susto.
-Oceania que putas te pasas como vas asustarme así, que haces aquí?
-asi que has probado a Lucian.- río sensualmente como es de su costumbre.
-tu has estado con el?
-no por su mala suerte, tu sabes, no me agradan las pollas.
-como?- era lo que yo pensaba? Oceanía era lesbiana?
-te lo explico princesa? prefiero las v*****s pero tranquila, tu no eres mí tipo dulzura pero basta de hablar de mí, cuéntamelo todo.
-no hay nada que contar, apenas te conozco Oceanía.
-vamos, no te hagas la mojigata conmigo, vi como babeabas por el.
Oceanía llevaba más tiempo que yo aquí, quizás ella podría decirme algo sobre Alan y su extraño comportamiento.
-que sabes de Alan?
-wow, así que te interesan los primos, si querés bastante sádica.
-no es que no esté bueno pero se comporta bastante extraño.
-bueno a ver, Alan, pues no se mucho, hace 6 meses que yo estoy aquí, mis padres creer que así dejaré las v*****s pero no lo lograron. Alan me persiguió durante 3 meses hasta que desistió pero solo se que es huérfano y su tío lo cuido, la muerte de sus padres fue muy dura y dolorosa, es normal que sea extraño.
-sabes lo que sucedió?- pregunté asombrada ya que imaginé una muerte de padres en accidente o algo parecido.
-bueno, Alan tenía 9 años, vivía en el pueblo siguiente a este en una mansión más grande qu el esta, sus padres tenían negocios bastante raros pero nunca nadie supo de que y un día Adrian llego con Alan y encontró docena de policías en la mansión, dejo Alan con el mayordomo y entro a la casa y pues se encontró con Morena, su hermana y madre de Alan, muerta y desnuda en la chimenea de la mansión, al mayordomo se le escapó de los brazos y Alan vio todo con solo 9 años, luego se supo que su madre fue violada y luego asesinada y de su padre no se supo nunca más nada, no encontraron su cuerpo ni nada que diga si está vivo o muerto.
Quedé boquiabierta con la historia de Alan, eso explica muchas cosas pero no porque me dio una advertencia y metió a su primo.
-Oceania que sabes de su relación con Lucian?
-pues no mucho, se criaron juntos pero Alan y Lucian siempre fueron bastante raros, se enfrentaban uno a otro y ninguno se atrevía a pasar el territorio del otro.
Casa vez entendía menos, no sabía de que se trataba está historia familiar tan rara pero de algún modo iba a descubrir pq Alan dijo que Lucian no me podría proteger, Lucian protegerme? si solo me follo y echo como una mascota.Le pedí a Oceanía que se retire así podría descansar, Oceanía se fue y quedó en buscarme 7:30 para desayunar en el campus. Me quite el vestido y dormí solo con mí tanga, casi que no pegue un ojo pensando en Lucian y en Alan, porque si me amenazó, me había tocado? para demostrar su hombría? porque me tenía acorralada? le gustó? no lo entiendo, estos primitos son muy confusos.
Un golpe brusco me despierta de mí sueño.
-levantate bella durmiente, a desayunar.
Reconozco la voz de Oceanía, recojo mí cabello, lavo mis dientes y me cubri con algo rápido.
-pero que cara traes mí niña.- se burló Oceanía
-ya, te pido que no digas nada, he dormido pésimo.
-algo me dice que tu noche con Lucian no te dejo dormir pero como no quisiste contarme.
revoleo los ojos y cambio de tema, hablo sobre el desayuno y el hambre que tenía, llegamos y estaban Lucian y Alan en la primera mesa, Lucian me siguió con la mirada muy fría, haciendo de cuenta que no me he tragado su polla hasta la garganta la noche anterior y Alan ni siquiera me registra pero no les doy importancia por el momento, lleno mí bandeja y me siento 3 mesas mas alejada de ellos, Lucian no me saca los ojos de encima, pero aún con cara muy sería, haciendo de cuenta que nada ha pasado nunca, Oceanía me habla pero francamente no la escucho solo asiento con mí cabeza pero no sé de que habla. Lucian sigue con sus ojos clavado en mí, Alan levanta la cabeza, observa a Lucian y sigue sus ojos, me mira y le devuelvo la mirada, Lucian nota esto, se levanta y ruge.
-no te metas Alan, lo pagarás caro.
Se va dando un golpe en la mesa, Alan revolea sus ojos y vuelve a bajar la cabeza, que es lo que pasa, debía saberlo, debía indagar, como haría? Lucian solo me echo como un perro, como me acercaría si que crea que es por amor o sexo? debía planearlo bien para que no sospeche, decido prestarle atención a Oceanía y me la encuentro fastidiosa.
-la próxima por lo menos comunicame que no te interesa
-lo siento, tengo mí cabeza confusa.
-ya deja de pensar en los malditos Lux, no hay nada más de lo que ves tonta niñata.- Oceanía se levantó de la mesa furiosa y me dejó sola , ya me encargaría de ella, en este momento no me importaba lo que ella pensara. Alan se levantó de la mesa y se fue del lugar, rápidamente lo seguí para espiarlo, Alan caminaba solo y rápido, subió al cuarto piso y camino por el segundo pasillo, que habría ahí? no lo sabía porque nunca investigué, me adentré despacio, sin que Alan me notará, el pasillo se oscurecía más y más , hasta que ya no pude ver más, que hago? ya no sé dónde está Alan y si me encuentran, mejor me voy y dejo esto de la espía 007, cuando siento que alguien me tapa la boca y me toma por la cintura, me meten a la fuerza a una habitación y me acorralan en una esquina.
-te dije que no me provoques niña, que hacías siguiéndome, no creas que no lo noté, era pésima disimulando.- Alan subió mis dos manos y las apoyo fuertemente en la pared y con sus piernas sostenía las mías en la pared, la fuerza de este hombre no me dejaba moverme.
-ppp .. perdón Alan, no quise.- Alan interrumpe mí disculpa con un beso, tan fuerte que hizo sangrar mí boca pero diablos, si que me ha gustado.
Alan separó mis piernas y bajo el short con el que iba cubierta, sosteniendo mis manos, con la otra levanto mí remera y dejo al descubierto mis senos, mí pezones endurecieron, estaba empezando a exitarme.
-Alan que haces.- pregunté un poco asustada
-dime hermosura, que tanto husmeas, acaso no se que babeas por mí?
Alan volvió a besarme y pasó su labios por mí cuello, llegando al nacimiento de mis pechos, la piel se me eriza y cierro los ojos, me dejó llevar.
- te gusta?- pregunta picarón.
no contesto pero mí piel y mí v****a le hacen saber que si me gusta lo que hace.
-sabes que niñata, te follaria como nunca si no fuera porque eres de mí primo y prometí no meterme contigo pero me deseas tanto que haré que mí primo te libere.
Abro mis ojos y lo miro confusa
-no tengo nada que ver con tu primo.
Alan sonríen burlón y pasa la lengua por mí pezón y su mano por encima de mí ropa interior
-estas mojada belleza, es difícil resistirse a esta tentación, me encantaría probarte, me beso y soltó mis manos, llevando una su pantalón
-tocala.
su polla estaba dura como piedra, no sabía diferenciar el tamaño pero no me importaba.
-la deseas?
no respondo pero lo aprieto.
-vaya que la deseas pero no podra ser hoy ángel. Me suelta y me deja ir.
-vete, no vuelvas a husmear aquí, me obligaras a romper mí tregua con Lucian y no quieres eso.
Me dejó fuera de la habitación, pero que raros son estos dos, ambos quieren follarme uno. lo hace y el otro solo se queda con las ganas, no entiendo nada, serán códigos de hombre?
-Auxilio!- escucho un grito desesperado que venía de la habitación consiguiente a la la de Alan, no sabía que hacer, recatar a quien pida ayuda o irme, Alan me asusto con lo que dijo pero no puedo dejar a alguien que pide auxilio tan desperado. Me acerco a la puerta y abro, en ella encuentro a una chica atada de manos y pies en una cama, llorando y desnuda.
-por favor ayudame, ayudame! no dejes que me lleven por favor.- quedé paralizada y siento que abren la puerta por la que entre, me escondí bajo la cama y veo entrar unas zapatillas negras que parecían ser de un hombre y de otra puerta un hombre con bata y descalzo, no pude ver sus caras pero escuche sus voces. La mujer gritaba que no la lleven y lloraba, ayudame ayudame gritaba.
-callate si no quieres que te duerman de nuevo estúpida hembra.- el hombre de bata le pegó un guantazo a la chica que no la dejo seguir hablando. De la habitación salieron las dos personas y decidí salir rápido bajo la cama y escapar, pero escucho una voz que sale de una tercera puerta en la misma habitación, reconozco la voz de Alan.
-despache a esta mujer recién, Minerva Willom pero escogele el nombre que tú quieras. Veo a Alan contando un fajo de billetes enormes y colgando el móvil.
-Debere cobrar más caro, estas mujeres son de mejor calidad.
Cobrar más caro pensé, vendía mujeres? no entendía nada, es una mansión para huérfanos dónde venden mujeres? que clase de lugar es esto.
Me toman de la mano y tapan mí boca
-shhhh, puede escucharnos.