Adrián —Esto es para ti. —Dejo el estuche n***o sobre la mesa del comedor, Yuliana me mira confundida. Sonrío y le pido que lo abra. —¿Un arma? —chilla—. ¿Por qué estás dándome un arma? —Porque quiero que tengas algo con qué defenderte. —Dijiste que no iba a pasarme nada aquí. Lo hice, pero la mierda está más jodida de lo que pensamos. Hoy perdí a otro compañero y tengo miedo de perderte a ti también. —Lo dije, pero sólo quiero estar más seguro de que nada te ocurrirá. —¿Dándome un arma? —Asegurándome que tienes con qué defenderte. —Me estás asustando, ¿ha pasado algo? Sí, el jodido novio de tu mejor amiga es uno de los lavaperros de Urrego. Y esa mejor amiga desapareció ayer. —No. no pasa nada cariño. —Me acerco y la atraigo a mi pecho. No sé como pasó esto, pero entre juego

