Un año después Valery estaba en la habitación de los gemelos, preparándo sus trajes para su fiesta. Los pequeños habían crecido mucho en el último año, y Valery estaba emocionada de verlos explorar el mundo. Samuel entró en la habitación, junto con Andrea tenian una expresión de preocupación en su rostro. —Val, no puedes hacer esto —dijo Samuel, acercándose a ella—. No sabes lo que puede pasar si no regresas a tu mundo. Los bebés pueden debilitarse, y tú... tú puedes morir. Valery se detuvo un momento, mirando a Samuel con una sonrisa triste. —Lo sé, Samuel —dijo—. Pero tengo que hacerlo. Se que tengo que regresar a mi mundo y enfrentar lo que dejé atrás. Los gemelos necesitan saber de dónde vienen, y yo necesito cerrar ese o este capítulo de mi vida. Samuel sacudió la cabeza, frustr

