Capítulo 6Malentendidos Magda salió de la habitación y fue a buscar a Jess, a quien sus animales tenían atrapado. Sin duda, era muy guapo. Seguramente, un tipo así no podía estar en absoluto interesado en alguien como ella. Al oírla entrar al salón, el chico se giró y se quedó sin aliento: llevaba el cabello, de color cobrizo, suelto sobre la espalda, unos vaqueros claros y una camisa verde militar con las mangas dobladas. Estaba preciosa a pesar de su sencillez. —Había pensado en salir a tomar algo —le propuso Magda—. Invito yo, naturalmente, así te compensaré por no cenar anoche. —Estás... preciosa —le dijo Jess mirándola a los ojos. Un escalofrío recorrió el cuerpo de Magda y, de repente, se sintió incómoda. No era miedo, pero se le parecía, aunque sabía que Jess no le haría nada c

