Capitulo 43. Amanecen juntos, ambos ante la fría mañana se abrazan cubriéndose entre las sábanas. — Tiemblas...— Le dice al oído Iván quien la cubre con su cuerpo. — Tengo frío mi amor. — Déjame cubrirte. — Se abrazan, sus cuerpos desnudos se dan calor, un calor único, que los llena de calidez. — Vi como te movias, ¿Tenías pesadillas? Ameliz lo mira sonrojada. — Solo son sueños, como los que tuve al conocerte, sentía que te conocía de algún lado y luego en el avión soñé contigo, sueños de una vida pasada en el que nuestro amor era tan grande que podía contra todo, diría que en mi otra vida te conocí y por ello no dudo que seas mi alma gemela, eras ese príncipe y yo una duquesa, destinados a casarnos, si pudiera vivir algo así de nuevo sería una y otra vez contigo, en ese mundo

