NIKKI Miro mi celular por milésima vez. No he dejado de mirarlo desde que Mattias salió de mi apartamento. Me dejó una bandeja con el desayuno listo, las llaves de mi auto, una tarjeta negra que tiene mas dinero del que he visto en toda mi vida, y una nota donde me decía que hoy estaría bastante ocupado, que tenia que resolver asuntos de sus compañías y que no sabía si podía venir a verme. No sé cómo me sentí con eso, los miedos quisieron salir a la superficie, pero los empujé de vuelta al lugar donde pertenecen en lo mas profundo de mi corazón. Tomo la bandeja de tragos que me entrega el barman del club. La noche ha estado bastante agitada, las chicas no dejan de darme miradas cargada de odio o de asco, es como si fuera una mosca que las ha comenzado a molestar. Quería salir corriendo,

