NIKKI Me doy los últimos retoques frente al espejo, dejando que una sonrisa lenta y satisfecha se dibuje en mis labios al ver el reflejo del vestido que escogí para esta noche. El tejido, cubierto de destellos que parecen estrellas atrapadas en la tela, se ajusta a mi cuerpo como una segunda piel. El corte audaz en la pierna revela un atisbo de piel con cada paso, y la luz de la habitación baila sobre la superficie brillante, como si cada movimiento mío provocara un estallido de constelaciones. Me siento poderosa. Invencible. He dejado mi cabello suelto, cayendo en ondas suaves por mis hombros. Lo llevo más largo ahora, y el vestido deja al descubierto mi espalda, donde las cicatrices aún son visibles. Pero, después de tantas charlas con Eva y la señora Genesis, esas marcas me importan u

