NIKKI Unas suaves caricias en el rostro me van despertando. El olor a especias y cítricos de un perfume varonil inunda mis fosas nasales. Siento mi cuerpo en un suave colchón y sobre mí, unas acolchadas cobijas. Me remuevo un poco. Todo lo acontecido anoche golpea mi cabeza como una película de terror. Siento las manos de ese tipo sobre todo mi cuerpo, su asqueroso aliento golpear mi nariz, el olor a alcohol barato y cigarros rancios me revuelven el estómago. Las ásperas manos acariciando cada parte de mí, su dura erección maltratando mi pierna. Su respiración en mi rostro, sus ojos desorbitados, la sádica sonrisa que me brindaba. El aire comienza a faltarme, mi cuerpo tiembla antes esas imágenes. -Ty samoye prekrasnoye, chto ya kogda-libo videl – Una voz profunda y grave se cuela en la

