Frente a la acción de Mónica, Luis interviene colocándose delante de Bianca para protegerle de su madre, acto seguido, molesto y avergonzado toma a Mónica por el brazo y le saca de la presencia de Bianca para llevarla a su dormitorio. —Creo que todavía no he muerto, aun mi opinión debe importar y en esta casa se hace lo que yo diga. Suéltame que no soy ninguna niña. —No quiero faltarte el respeto madre, pero ya esto es demasiado. Soy un adulto, debes respetar mis decisiones y aceptarlas te gusten o no. Bianca se queda en esta casa, aunque te disguste ella es mi novia y vivirá aquí. Puedes hacerte la idea de que estará aquí para siempre si quieres, pero sólo se irá si así ella y yo lo decidimos, debes alejarte de ella y de mis decisiones. No quiero que la toques, no puedes pretender que

