—Pudiera informarme ¿Si ya trajeron a la señora Useche? —Le inquiere César presa de la preocupación a la chica a través de la ventanilla. —No sabría decirle, esa es una información que solo puede obtenerla con los oficiales al otro lado del pasillo, aquí solo recepto solicitudes y doy otro tipo de información totalmente distinta al curso de las ordenes que se emitan —Le informa la mujer. —Gracias —Le responde César preocupado. Sin darse tiempo a perder se dirigió por el pasillo que lo conduce a la entrada principal, por lo que no tuvo necesidad de ir a informarse sobre la llegada o no de su madre. Allí al encontró justo al lado de la entrada rodeada de dos funcionarias uniformadas. —César, hijo —Aduce Angélica mostrando desesperación en el tono de su voz—. Ayúdame por favor. No sé por

