Pasada una semana después del sepelio de Arianna, Fiorella atendiendo a un paciente en cuidados intensivos, recibió una llamada del abogado que gestionó la firma del acuerdo. —¿Es la señorita Fabiana Madriz? —Escucha una voz masculina al otro lado de la línea. —Con ella habla —Responde Fabiana. —Soy el abogado Hernández, soy quien gestionó la firma del acuerdo que usted hizo con la señora Arianna. —Dígame —Le dice Fabiana con desconfianza. —Necesito saber cuándo podríamos reunirnos, por orden de la señora Useche debo cumplir con unas indicaciones que ella me dejó encomendada para ser cumplidas una vez ella faltara —Le informa este. —¿Puedo saber cuáles son esas indicaciones? —Pregunta desconfiando, ya que luego e la firma del acuerdo Arianna nunca le habló de algo adicional a lo que

