El secuestro

2727 Words

Al día siguiente, presa de la ansiedad, Fabiana despertó temprano. La curiosidad de saber qué pudiera contener el paquete que César dijo enviarle le preocupó. El reloj apenas marcaba las siete menos un cuarto cuando ella ya estaba en la cocina preparándose un café en lugar de su acostumbrado zumo de frutas o té como ha procurado ingerir para no afectar al bebé. La ansiedad es tal que necesita algo más fuerte, y ni siquiera el apetito que la obliga a bajarse de la cama está presente ahora. Por espacio de una hora se mantuvo sentada en frente de la mesa que hay en la cocina, pensativa, yendo y viniendo entre un pensamiento y otro, todos girando alrededor de su situación con el abogado. Aunque sabe que como no tienen un presente y mucho menos un futuro, no hay mucho que analizar al respecto

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD