—Fabiana ¿Cómo has estado? —Me pregunta el padre de Arianna acercándose al sofá donde me dejé caer luego de que ellos llegaron. —Bueno hasta ahora bien. Recuperándome, solo que con algunos altibajos —Le digo alzando los hombros en aceptación a lo que me ha venido sucediendo. —No deberías estar pasando por tantas penurias —Responde Gabriela desde donde se encuentra parada al lado de César. —Bueno, espero que ya todo haya pasado —Aduce Fabiana en tranquilidad—. Aprovechando que están aquí, me iré a casa, me siento realmente agotada. Ha sido demasiado fuere todo esto —Anuncia Fabiana poniéndose de pie. —Necesitamos hablar algo importante contigo. Justo cuando Fabiana comenzó a avanzar hacia la puerta, Gabriela detuvo su paso. —Déjala, podemos hablar con ella en la mañana, mírala —Advier

