—Bueno Fabi, te dejo, voy a dormir un rato para despertarme en unas tres horas para estudiar —Le dice Fiorella al otro lado de la línea. —Está bien hermanita —Le contesta Fabiana. —Trata de dormir un poco, te noto bastante baja de ánimo —Le dice Fiorella ¿Dormir? ¿Qué es eso para Fabiana? Los últimos días, incluso antes de irse al lugar donde se encuentra, venía de no descansar como solía hacerlo. El simple hecho de descubrir sus verdaderos sentimientos por el abogado la llevaban más pensativa, desvelada y triste, aunado al cariño que comenzó a desarrollar por el bebé, una especie de apego que bien sabe le hace daño. Es consciente de que la relación entre ella y el bebé tiene fecha de caducidad, una fecha límite que está por llegar. —Trataré y pierde cuidado, estoy bien —Le miente Fab

