De esperar que se sucediera un cambio notable en su cuerpo al pararse de la silla especial donde se llevó a cabo el procedimiento, Fabiana quedaría en total decepción, pues de sentir una leve molestia por la inserción del objeto con el que se produjo la inseminación, nada extraordinario sintió. Pasada media hora el doctor Lara le autorizó ponerse de pie, le dio otras instrucciones especiales para que el procedimiento llegue a feliz término y luego Fabiana salió al mundo exterior, sintiéndose mentalmente otra. Desde ese mismo instante su mente cambió por completo, el susto que se instaló en su corazón se vio reflejado en su rostro, tanto que Fiorella cuando iban en el taxi, camino al departamento luego de observarla al detalle no se aguantó. —¿Qué se supone que te hizo ese doctor ahí aden

