Luego de recibir el mensaje de la madre de Arianna, César decide ir a la casa de los señores Fontela. La curiosidad de saber a qué se refería la señora Gabriela cuando le dijo en el mensaje que le urge hablar con él de algo respecto de Arianna lo inquietó. Ya estaba oscuro y comenzaba a llover, como no tenía prisa en llegar sino de salir de la casa de sus padres, maneja en tranquilidad. La insistencia de su madre lo tiene pensativo. No desea casarse con nadie. La muerte de Arianna lo sumergió en una depresión que pese a no manifestarla, no lo deja estar tranquilo. Le abruma la soledad, el verse nuevamente solo es lo que más odia, todo porque había jurado que pasaría el resto de su vida al lado de Arianna. Media hora después descendió de su camioneta en la entrada de la casa de los padre

