EBBA FISCHES Cada día se ha convertido en una lucha constante entre lo que soy y lo que debo hacer. Mientras mi cabeza me dice que avance y no pierda mi objetivo. Mi corazón me detiene y lucha por hacer lo que realmente debería hacer y es. Detener todo. Detener este matrimonio y ser feliz, lejos de todo y todos. Lejos de Federico, lejos de Santino, lejos de este mundo. Lejos, muy lejos. Pero una vez más estoy haciendo caso a mi cabeza. -Usted se ve muy hermosa señorita. Solo un retoque y usted estará lista- mi reflejo en el espejo me confirma mi decisión. No muestro ninguna emoción de felicidad o tristeza. Es un día como cualquier otro. El vestido colgado en la percha me vuelve a confirmar lo que voy hacer. Un vestido el cual no escogí, el cual no me gusta pero por hacer sent

