Después de esa decepcionante reunión solo tenía que sentarme a esperar la nueva citación de Bruce, yo sé que él, no se quedará de brazos cruzados, pero yo tampoco voy a ceder tan fácilmente, nunca me pasó por la cabeza que Bruce y yo estaríamos en esta situación, pero no tengo más opciones que jugar en su terreno, le voy hacer pagar las lágrimas que me hizo derramar y las falsas calumnias que me levantó. BRUCE: —¿Madre estas en casa? — VICTORIA LAURENCE: —Si hijo mío ¿que necesitas? — BRUCE: —Tengo que hablar contigo, con mi padre y con Talía, tengo algo muy importante que decirles — VICTORIA LAURENCE: —Tu padre no está en casa, anda en viajes de negocios, pero si quieres nos dices lo que tienes que decir y más luego le cuentas a tu padre — TALIA: —Hermano que milagro v

