Punto de vista de Liana Estoy en estado de shock mientras salgo de Silver Enterprises. Esto no ha salido como había planeado. No esperaba esto ni en mis sueños más salvajes. Honestamente, ni siquiera había pensado en una propuesta así. Me estaba preparando mentalmente para tantas discusiones, pero esta no era una de ellas. Camino a ciegas hacia la primera cafetería que encuentro y me siento. Mis piernas ya no quieren funcionar. Tampoco mi cerebro. Le pido un expresso al camarero y miro distraídamente por la ventana a la gente que pasa. Odio admitirlo, pero me duele y me ofende que Axel tenga tan baja opinión de mí como persona. Pero solo tengo yo la culpa. Si no me hubiera comportado tan escandalosamente, él no me hubiera propuesto eso. Pero más que eso, me sacudió hasta lo más profund

