capitulo 14

4416 Words
Capítulo 14 Sabrina – Esa perra – iba gritando Lucrecia en limusina en donde íbamos – Luciana. Yo… necesito disculparme por mi comportamiento – dije muy apenada. Nunca había hecho algo así en mi vida – Disculparte querida. Tenía ganas de hacerle eso a esa mujer desde hace un tiempo – me dijo mientras todas partíamos en risa No hablamos más del tema. La limusina se estaciono en una tienda cuando entramos nos estaban esperando. Nos pasaron a un vestidor que parecía un cuarto tenía espejos por todos lados y un hermoso sillón  > – Bien – nos dice una muchacha que estaba destinada para atendernos – Quien será la primera – Yo – dijo Lucrecia. Que se fue con la muchacha y regreso con un hermoso vestido color lila de tul y un escote de corazón le llegaba a mitad de pierna se veía hermosa – Y que tal – pregunto – Pues a mí me encanta – dije yo – ¿De verdad? – Si te ves encantadora – me quedo con este – Después pasaron Beca y Luciana, Beca escogió un vestido color verde meta que se amarraba al cuello y dejaba toda la espalda descubierta era largo y con una cola muy bonita. La señora Luciana había tomado un vestido color marfil del mismo largo que el del Lucrecia, pero esta era de mangas tres cuartos todos eran hermosos.  > – Sabrina querida tu turno – perdón, pero yo no traje dinero – y quien dijo que necesitamos dinero. La tienda es mía querida – ¡¿Cuánto dinero tiene esta gente?! – bien, pero permítame pagárselo, aunque sea por partes – no linda nada de eso. Y anda que se nos hace tarde. Isabelo debe de estar ya esperándonos No quise preguntar. No sea que Isabelo sea el esclavo – bueno – Me fui con la muchacha y me pregunto qué modelo buscaba así que quise algo muy atrevido pero elegante así que dije:  – quiero algo como de los años veinte de la época de oro de Hollywood. Ella me entendió más que yo lo que yo pude expresar. Así que regreso con un vestido n***o, la parte de arriba era de bordado brillante y dejaba un espacio entre los senos con una maya que cubría la espalda, cuello de tortuga y de mangas a los hombros. La falda de flecos brillantes que al caminar se movían con el cuerpo. Algo corto para mi gusto. Llegaba a la mitad del muslo. Tal cual lo que quería. Me metí al probador y me puse, no puedo negar que me encanta como me veo La muchacha me trajo unos zapatos de tacón de aguja con la suela roja. Para hacer juego con el vestido. Al caminar los hermosos los flecos del vestido hacen que se vean  partes de mis muslos. Primera vez en la vida me visto así, pero le voy a enseñar aIker que no estaba triste. No iba a llorar por las esquinas. Iba disfrutar esa fiesta. Camine y cuando llegue al probador todas estaban con la boca abierta. – ¡Ese es el vestido! – Grito Lucrecia dando un salto en el aire y colocándose de pie – ¿No está algo atrevido? – Pregunte a todas. Es una fiesta de una casa hogar, no una noche de alfombra roja. Y mis vestido comparado con el de las demás, era muy atrevido – ¡No! es ese – gritaron al unisonó mis animadas acompañantes. Nos fuimos, porque ya faltaban menos de cinco horas para la fiesta y eso es muy poco tiempo para cuatro mujeres. Fueron esas exactamente las palabras de Luciana.  Cuando llegamos a la casa de la tía de Beca subimos a la parte de arriba y entramos como a una sala de estar que había convertido en todo un salón de belleza – Isabelo querido ya estamos aquí –  Dijo Luciana saludando a un hombre alto moreno. Muy simpático. Y muy gay – Bien porque no tenemos tiempo – dijo el hombre algo irritado. Por lo que creo yo haberlo hecho esperar tanto – Tú te encargaras personalmente de ella – dijo Luciana empujándome hacia Isabelo – la dejare como diosa – Me sentó en una silla frente a un gran espejo – como lo prefieres linda. Suelto o recogido – siento que me está preguntando algo de vida o muerte. No sé nada de estas cosas. Las únicas fiestas elegantes a las que he ido han sido las de año nuevo en casa de mis abuelos. Y mi mama y mi hermana mayor eran las que me arreglaban – Lo dejare todo en tus manos – opto por la vía segura y una sabia decisión – Es la mejor decisión que as tomado en tu vida -  dice Isabelo dándome un ligero apretón de hombros – espero no arrepentirme Isabelo – le sonrió de boca cerrada – jamás. Nadie se arrepiente después que Isabelo usa su magia – bien ya veremos – dije soltando una risita Isabelo me recogió todo el cabello dejando todo mi rostro descubierto, me maquillo con colores tierra los ojos. Y un poco de n***o. Me puso pestañas postizas. Un rubor que era casi parecido a la sombra de ojos que me puso. Y un labial que contrastaba con el resto de la cara Además, me enseño para que lo hiciera yo sola. Esta noche había hecho cosas que jamás pensé que haría. Y una de esas era maquillarme de tal forma. Cuando Isabelo acabo conmigo. Ya estaban todas listas. Estaban de verdad hermosas. La señora Luciana se fue a cambiar. Y Lucrecia. Beca y yo nos vestimos en el cuarto de Lucrecia. Que era cuatro veces más grande que nuestro departamento Los vestidos ya estaban con la respectiva ropa interior que iba con cada uno cuando. Me fije de mi ropa interior. Notando que es una tanga negra. Jamás en mi vida me había puesto una tanga. La levante como si fuera un desecho toxico – Beca no pienso ponerme esto. – Sabrina eso va con el vestido que escogiste. Lo hubieras pensado antes – ¡yo no sabía que iba con esta tanga! ¿No puedo usar otra cosa? por favor – pedí. Esa cosa se metería por mi culo y la sentiría toda la noche mientras caminara – no. no puedes. Así que vístete que se te hace tarde – me regaño Beca Me vestí y me puse la tanga. Era la sensación más rara del mundo al menos para mí – y que tal. Como se siente eso ahí abajo – me pregunto Beca burlándose de mí – ¡ya deja de burlarte! que estoy a punto de ir en vaqueros para poder quitarme esta cosa Luciana entro a toda prisa preguntando si ya estábamos listas. Todas afirmamos. Y salimos. Cuando ya estábamos en las escaleras recordé que había dejado mi bolso de mano en el cuarto. Así que regrese lo tome y volví. Estaban todos abajo incluyendo a los hombres. El señor Damián. Hector.Iker y ¿Aaron ? > Termine de bajar las escaleras no puedo dejar de ver a Iker. Este muy guapo. Parece modelo de alguna revista. Lleva un traje verde botella a la medida. Con una camisa negra. Y  una pajarita negra. Su cuerpo perfecto y tonificado hace que se vea realmente sexy con ese traje. Esta peinado hacia atrás. Y esos hermosos ojos verdes que combinaban con su traje Y cuando percate ya tenía a Aaron  encima de mí Iker Cuando la vi bajar las escaleras parecía que fuera una película. Estaba hermosa y sus piernas se veían espectaculares con esos tacones. Y como se movían los flecos del vestido cuando caminaba. Dejando al descubierto parte de los muslos ella es perfecta > Mientras pensaba en la ropa interior de Sabrina. Ella  Ya tenía al hijo de perra de Aaron  encima hablándole. – Por todos los cielos Sabrina estas hermosa – Muchas gracias Aaron . No esperaba encontrarte aquí – Ni yo tampoco pensaba encontrarte aquí. Así que creo que ninguno de los dos esperaba coincidir con el otro, pero así es el destino – ¿Destino?  Por favor Aaron  lo único que quieres es follarte a Sabrina, pero eso jamás pasara mientras yo esté cerca – Pueda que tengas razón Aaron  – Cuando salimos de la casa. El hijo de perra no se le despegaba. Parecía un chicle y al parecer a ella le gustaba porque no paraba de reírse. Al llegar a la fiesta mis padres entraron juntos. Hector entro con Lucrecia. Yo con mi prima Beca. Y por supuesto Sabrina con el hijo de perra de Aaron . Pasamos por la alfombra negra donde habían reporteros de los diarios de bilbao y parte de España y querían una foto de la familia. Sabrina salió del cuadro para que tomaran la foto y mi madre la jalo al cuadro familiar. Diciéndole que ella también era parte de la familia. Al terminar la ronda de fotografías y una que otra entrevista  entramos al salón y nos sentamos en nuestra mesa. Sabrina Al llegar a la mesa. Aaron  saco mi silla para que me sentara y se sentó a mi lado. Hable toda la noche con Lucrecia, y trate de ignorar a Aaron  para que no me preguntara nada.  – tengo que saludar a unas personas, con permiso.  – está bien no te preocupes por mi – Le dije. Lucrecia tuvo que ayudar a su mama con unas cosas y me quede sin nadie con quien hablar, entonces llego Iker – pensé que ese hijo de perra nunca se iba a largar – pues yo ruego que vuelva pronto – Sabrina por favor lamento lo de esta tarde – ¿lo lamentas? crees que por lamentarlo vas a borrar lo sucedido – sé que no lo borrara –  Me dijo poniendo su mano en mi muslo – quita la mano de ahí ahora –  La quito y pude ver la molestia en sus ojos – preferirías que fuera ese hijo de perra quien te tocara – pues tal vez ese hijo de perra. Cuando alguien me falte el respeto diga algo – le dije fulminándolo con la mirada Cuando estaba diciendo eso. La zorra de Corin se subió al escenario y tomando el micrófono comenzó a hablar: – muchas gracias a todos los presentes por acompañarnos en esta hermosa noche, pero sé que lo que menos quieren es escucharme a mí, así que dejo con ustedes al señor Hector Entrecanales – todo el mundo aplaudía mientras Hector subía al escenario – gracias nuevamente a todos por estar aquí, para nadie es un secreto que mis padres me adoptaron cuando era un niño de meses. Para darme una mejor vida y quiero agradecerles a todos por sus donaciones para esto niños. Gracias papa y mama, por tanto – dijo Hector levantando su copa en dirección a sus padres y brindando  – bien yo no soy un hombre de los discursos. Soy el de los negocios a sí que dejo con ustedes al señorIker Entrecanales – Todos aplaudieron yIker se levantó, al llegar al escenario abrazo a su hermano, y tomo la palabra – bien buenas noches y bienvenidos. Creo que esta demás agradecer nuevamente por estar aquí, pero de todas formas muchas gracias – Escucharlo hablar era la cosa más sexy que había visto. Nunca lo había visto hablar en público. No me gustaba ir a las reuniones de la junta del empresa. Y la única que fui, no salió muy bien. Me acaricio la cicatriz del brazo que me quedo de recuerdo. Así que no lo había visto nunca. Era la forma en que sus labios se movían para pronunciar las palabras. Y en como sonreía con su perfecta sonrisa. Cuando todos los invitados se reían con lo que decía. Eso pasaba para mí como en cámara lenta. No preste atención a nada de lo que dijo. Solo lo miraba a él y a su forma de expresarse. Estaba extasiada – bien para terminar. Porque sé que no vinieron para escucharme a mí. Quiero dar mi más sincera gratitud a todos ustedes. Por cada año estar aquí por su colaboración y por creer en este maravilloso proyecto gracias – Dijo levantando su copa en dirección a los invitados y brindando Yo decidí caminar por el salón. Ya que esta hermoso. Una gran mesa de postres se mostro ante mí. Y la mayoría de los postres eran de chocolate y maracuyá. Estaba decidida a pasar ahí toda la fiesta. Cuando ya iba por el cuarto postre de chocolate blanco y maracuyá. Me lo metí en la boca y lo saboree con los ojos cerrados y pasando mi lengua por mis labios para quitar el resto de chocolate y maracuyá escucho que me dicen muy cerca del oído  – bailamos – Era Aaron  y estaba sonando la canción L.O.V.E. de Frank Sinatra Amo esa canción. Así que acepte. Cuando llegamos a la pista de baile puso su mano sobre mi cintura y yo la puse en su hombro y comenzamos a movernos de un lado al otro. Amo como suena esta canción, pero por un momento quise que fueraIker y no Aaron Iker La busque cuando me baje del escenario y no la encontré. Cuando me di cuenta estaba bailando con el hijo de perra de Aaron  y eso me enervó la sangre Pero al parecer a ella no le molestaba en lo absoluto. Porque estaba muy sonriente con él. Le hablaba al oído y ella parecía estar encantada. Y yo aquí que quiero salir corriendo y partirle la cara ese mal nacido. Pero tenía que calmarme. Ella estaba en todo su derecho. Yo prácticamente le hice lo mismo con Corin. Pero no es igual y no iba a quedarme tranquilo. Espere a que terminara la música y vi que salía de la pista de baile y la seguí Cuando estábamos en los pasillos de camino al baño, la llame de una distancia considerada. No podía dejar de mirar sus hermosas piernas cuando caminaban y como se movían los flecos de su vestido. Cuando volteo fue como cámara lenta para. Mí los flecos dieron vuelta al compás con sus piernas. Y estas quedaron al descubierto. Cuando se volteo los flecos volvieron a su lugar y a cubrir sus piernas nuevamente se quedó parada mirándome – Nos vamos ahora mismo – ordene  – yo no voy a ningún lado – Sabrina nos vamos ya. No voy a permitir que nadie más baile contigo ninguno de estos idiotas te sacara a bailar. Ni te tocara. Y mucho menos te mirara. Así que nos vamos – ya te dije que no. y bailare con cuantos idiotas quiera – no, no lo harás – si lo hare créeme – Camine hacia ella lo más rápido que pude y la tome por las piernas y la monte en mi hombro. –Iker bájame ahora. Yo no voy a ningún lado contigo – decía mientras movía los pies y golpeaba mi espalda – sí. Nos vamos a casa – Dije que no. y a cuál casa – ¡Mierda! es cierto a donde iríamos, pero no me importo. Pensaría en eso después camine con ella en mi espalda unos cuantos metros, pero decidí bajarla porque me estaba golpeando la espalda y valla que golpea fuerte – bien nos quedaremos si me prometes que no bailaras con nadie – dije dejándole en el suelo – no voy a prometerte nada. Si no quieres que baile con nadie. Sácame a bailar tú con permiso – dijo caminado hacia el salón – bien. ¿Quieres bailar conmigo? – Pregunte exasperado. Esa pequeña mujer sí que sabe sacarme de mis casillas – ¿dejaras de darme ordenes? – pregunto cruzándose de brazos – Si – respondo dándome por vencido. Era la única forma de que no bailara con nadie más                               Sabrina – Bien, pero necesito que te voltees un momento – La estúpida tanga me estaba molestando y tenía que arreglármela – ¿Para qué Sabrina? –Iker solo voltéate por favor – Cuando vi que se volteo. Metí la mano por debajo de mi vestido y comencé a acomodarme la maldita tanga. Siento otra mano bajo mi vestido y una voz que me dice – ¿te ayudo? – Me voy a morir cuando escuche la voz deIker – Así que tienes puesta una de estas. Sabrina. He pasado toda la noche fantaseando que lencería había traído puesta bajo de tan seductor vestido – Decía mientras jugaba con la tanga. Yo apenas podía respirar. Sentía que me caía. Mis piernas no estaban colaborando conmigo en esta ocasión. Así que me agarré de las mangas del traje deIker para no caerme. Y sentí cuando halo la tanga > pero no. la soltó y dejo que revotara en mi piel pinchándola – Bien nos vamos – Si – digo con la voz entrecortada y ronca  Cuando llegamos al salón Beca se me acerca – Tengo más de diez minutos buscándote – parece que le acaban decir que la paz del mundo se logro. Esta desesperada – a… ya veo que estabas ocupada – dice al ver aIker – no estaba ocupada que sucede – ella y sus ideas. – ¡¿qué sucede?! Esto sucede escucha – Es Bailar Contigo Monsieur Perine Leeb Ft Shopie Blue en electrónica – ¿esta gente escucha esto? – claro Sabrina. ¡Por Dios! y mis primos la bailan muy bien. Hasta parecen latinos yo los enseñe – Jamás en mi vida me imagine. Que en una fiesta de millonarios europeos hubiera esta música. Así que voltee a ver aIker que tenía una gran sonrisa y me dijo  – bailamos  – si porque no – Nunca había bailado esta canción en público. Bueno de hecho ninguna canción en público. Cuando llegamos a la pista de baile Beca estaba bailando con Hector Lucrecia con un muchacho a quien no conocía.Iker me dio vuelta y cuando comenzó la música me olvide de todo. Las luces se apagaron y había luces de colores.Iker se movía muy bien todo parecía cámara lenta nuevamente así Que movía mis caderas al ritmo de la música. Los pies de él y los míos iban muy bien sincronizados – lo hace usted muy bien – dijo en mi oído  Me ruboricé toda. Di gracias que las luces estuvieran apagadas así que respondí – y usted también – Iker parecía latino. Se movía muy bien. Entonces agradecí dentro de mí que Beca lo enseñara tan bien. Y así pasamos la noche. No baile con nadie más. Cuando me senté porque me dolían los pies. Mire mi teléfono y ya eran las cuatro de la madrugada. Lo bueno es que era viernes y no había clases. Pero jamás había estado despierta hasta tan tarde. Al menos que fuera estudiando. Nos fuimos como a las cinco de la mañana. Ya a esa hora no había reporteros. De hecho los reporteros se habían ido a media noche. Entonces sentada escucho esa canción busque a Beca por toda la pista de baile y ahí estaba esperando era Carla Morrison – Disfruto Beca y yo nos vimos a los ojos. Me solté el cabello. Y comenzamos a bailar sabíamos queIker y Hector nos veían. Así que movíamos el cuerpo cerrábamos los ojos y nos mordíamos los labios. Me agarraba el cabello era nuestra canción. La escuchábamos en el cuarto de Beca brincando en la cama y bailando como hoy. Entonces recordé cuando estábamos en el cuarto de Beca bailando. Ella era lo mejor que me había pasado. Beca era más que mi amiga era mi hermana. Mi otra mitad. Y la amaba como a nadie. Esa sin duda había sido la mejor noche de mi vida Cuando ya ninguno podía más. la limusina vino por nosotros. El señor Damián y la señora Luciana se habían ido de la fiesta como a las dos de la mañana. Ninguno de nosotros había tomado. Bueno yo no tomo. Hector no dejo que Beca tomara una gota de alcohol. Ella se pone un poco tensa cuando toma.Iker y Hector solo una copa a la hora del brindis. Así que no estábamos ebrios solo cansados de bailar toda la noche. En la limusina me senté al lado de Beca ya que Hector yIker se sentaron juntos – ya no aguanto esta maldita tanga – Beca se echo a reír sin disimular – Sabrina podías ponerte bragas de encaje. Solo que yo quise que te pusieras eso – te voy a matar Beca. Esta tanga me está matando – la primera vez es así. Después ya no la sientes – no habrá segunda vez créeme. Y adónde vamos – al departamento deIker nos quedaremos ahí – porque no vamos a nuestro departamento – porqueIker dijo que nos quedaríamos ahí. Y la verdad no es que tenga muchas fuerzas como para llegar a nuestro departamento Sabrina – Y era verdad. Nuestro departamento estaba lejos. Y yo estaba muerta del cansancio. La verdad nunca había ido al departamento deIker así que tenía curiosidad. Trate de no quedarme dormida. porque Beca siempre dice que cuando estoy cansada ronco. Y estaba muy cansada así que tuve fuerza y aguante el sueño. Llegamos a un edificio muy hermoso era de fachada como todo en bilbao histórico.Iker vivía en el último piso. el piso Era solo del así que me imagine que era muy grande cuando entramos trate de disimular mi asombro era hermoso de verdad Las paredes eran de ladrillo y había grandes lámparas colgando perezosamente del teco. Una chimenea hermosa al igual que las paredes de ladrillo era rustico, pero hermoso había una gran sala con un sillón largo color chocolate de modelo minimalista y dos más pequeños del mismo modelo, pero individuales. Una hermosa alfombra de modelo minimalista. De color beige con hermosos rectángulos en forma horizontal marrón. una cocina espectacular el doble de grande de las muestro apartamento Tenía un gran mesón de madera en medio y encima del colgaban unas hermosas lámparas. Tenías más gavetas de las que había visto en mi vida en una cocina y todas del color del mesón de madera. Una hermosa mesa de comedor con ocho sillas todas iba a juegos. Tenía que reconocer queIker tenía un muy buen gusto El departamento tenía cuatro habitaciones una principal y las otras de invitados cada una con su baño además de un baño de visitas, pero lo que más me encanto fue la hermosa terraza. De ahí se veía toda la cuidad. había una hermosa pared cubierta con una enredadera y unos muebles y una mesa de cuatro sillas era perfecto para desayunar. Me encantaba aquel lugar. De la sala se podía ver toda la vista por el gran ventanal de vidrio. – Bien que siga la fiesta – escucho a Beca decir. Será que no se cansa. Necesito saber en donde están sus baterías para apagarlas – Beca por favor tengo sueño – Sabrina primera vez en veinte años amaneces en una fiesta y estas cansada – sí y también tengo sueño – por favor otro ratico más – pide haciendo pucheros – y que planeas hacer despertar a todo el edificio a las cinco de la mañana – no. la verdad tengo hambre. Y tú cocinas buenísimo Sabrina – puedes esperar hasta más tarde para que te cocine – Yo también tengo hambre – dijo Iker – yo me muero de sueño – bien. Al menos Hector me apoya. Dos con hambre y dos con sueño – hagamos algo cocinamos y luego nos vamos a la cama – dijo Hector – bien pero que se rápido – me acerqué a la cocina y pensé en qué hacer. Y siento compañía que tengo compañía. No tengo que preguntar quién es. Porque ya lo se – Bien voy a sacar unas cosas de la nevera para ver que hacemos – dije esperando su permiso – Sabrina no tienes que pedirme permiso. es toda tuya mi cocina – bien gracias –  Llame a todos para que me ayudaran. Así que decidimos preparar una pasta con vegetales >  > Cuando terminamos de comer. El sueño era más fuerte que yo. Beca se acostó con Hector en uno de los cuartos de invitados. Y yo me quede en la sala esperando. Ya que mi mejor amiga se había olvidado de mi – Que haces ahí – pregunto Iker – esperando a que me digan dónde voy a dormir – Ven conmigo – me dijo tomándome de la mano. Entramos a un cuarto muy hermoso. Una gigantesca cama. Con sabanas color azul hielo. Paredes grises. Y muchas puertas corredizas de madera. Es todo realmente muy masculino – este es mi cuarto aquí vas a dormir – ¡¿juntos?! vamos a dormir juntos. En la misma cama – sí. Porque no – porque no, no voy a dormir en la misma cama donde te has acostado con media bilbao – respondí a la defensiva – Sabrina. Nunca. Ninguna mujer. A dormido conmigo en esta cama. Tal vez si me he acostado con media bilbao. Pero jamás traigo mujeres a mi departamento – bien. no traigo ropa para dormir – ponte mi camisa. Estoy segura que con esa hermosa tanga. Y tus piernas te quedaran bien – nunca más me pondré una tanga – O sí que lo harás – me dijo mientras se quitaba la pajarita y empezaba a desvestirse – Planeas desvestirte delante de mí – pregunte nerviosa – claro. Si no como te daría mi camisa para que te la pongas – yo pensé que te referías a cualquier a otra camisa. No exactamente a la que tienes puesta, pero está bien voy a pasar al baño y en lo que ya estés listo y vestido me tocas la puerta del baño y me pasas la camisa – bien – Camine hasta el baño y entre. Una vez adentro me quite el vestido y me pare en frente de un espejo gigante que estaba en frente a la tina el baño era hermoso y muy grande  
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