Apenas entró a la oficina, Isla vio a Mike parado viendo sus cuadros rupestres, se quedó viéndolo y tratando de entender su proceder; al cerrar detrás de ella su puerta el mismo caballero la miro y espero en su lugar a qué inicié todo. Enseguida, fue directo a su puesto ambos tomaron asiento, donde ella junto las manos entre sí y lo ve en su rostro estando muy serio en su posición. — ¿Dime? — hablo ella. — Ya sabes lo que diré, así que te seré franco no quiero que vayas a cerrar tratos con ese árabe. — comento, sin dejar de mostrar su molestia. Por un momento Isla lo miró, sin decir nada, pero es seguro que Mike sienta que es una mentira. — Mike debemos hacer el trabajo; sabes que estamos en una posición que debemos cooperar, solo te pido lo hagas; además ve esto como una manera de g

