Alexa El dolor en mis piernas me recordó el maravilloso maratón de sexo que tuve con los chicos, necesitaba eso. Ahora me siento bien, aunque dudo mucho que siquiera pueda caminar, he tenido la experiencia antes. Ser tomada por cinco hombres de sangre caliente, no es fácil pero puede ser muy satisfactorio. Me quedo en la cama, hasta que veo que Lucas aparece con una bandeja de comida. Sonrió, él no es muy detallista, sé que le cuesta ser romántico. Pero lo está intentando y todo por mí. —Hola, cariño—dijo dejando la bandeja a un lado de la cama, vi lo que traía y de verdad eso alegro mi corazón. La bandeja trae una taza llena de frutas, al lado tiene un plato con panqueques y tocino y por ultimo un vaso de jugo de naranja—Te traje el desayuno— —Un desayuno de reinas—bromee y él sonrió.

