Hyakuhei penetró en el bolsillo de su abrigo n***o y sacó una larga aguja de madera como un arma que giró lentamente entre sus dedos. Volviendo la cabeza, puso sus ojos negros y helados en el que había hablado... esas palabras serían las últimas. Este era grande y robusto, confiado en su propio poder. El macho no tenía pelo que recordara a Hyakuhei, más bien oscuro, de los comerciales desinfectantes de Mr. Clean en la televisión. -¿Crees que eres mi tipo? -preguntó Hyakuhei. -Mi tipo es muy pequeño y muy distante, pequeño demonio. Soy un señor, eres un peón... una clase diferente por completo. "En un rápido destello de movimiento, tiró la aguja de madera con una precisión mortal, hundiendo el arma en la cavidad del pecho de Mr. Clean. -Usted es sólo una leyenda en su propia mente -le info

