POV Vladimir No sabía qué decir. Por puro instinto, miré detrás de Ángel, buscando a Fernanda o a alguien más, pero no vi a nadie. —Ven conmigo —dijo, y sin esperar mi respuesta, comenzó a caminar por uno de los pasillos del hospital. Lo seguí en silencio hasta llegar a otra sala de espera. Su teléfono sonó y contestó de inmediato. —Fer… sí, está conmigo. Volveremos en unos minutos. No, no era nadie —dijo, y colgó. Lo miré confundido. —¿Por qué no le dijiste que estoy contigo? —Creo que eso no me corresponde —respondió con calma—. Puedes darme a Fátima e irte como planeabas, o puedes volver y enfrentar la verdad. —¿Cómo supiste lo de Martha? —Los vi. Una de las tantas veces que fui a un bar a tomar. —¿Y por qué no se lo contaste a Fernanda? —En ese momento no sabía que ustedes

