Llego el día de la graduación, ese que tanto desean muchas personas. Estoy muy ansiosa, la ceremonia comienza a las 2 de la tarde y es las 8 de la mañana. Yo no suelo arreglarme, pero trato de verme presentable.
Estoy sentada junto a mis compañeros. Estoy muy nerviosa, las manos me transpiran. Minutos después, escucho mi nombre, así que procedo subir al estrado para recibir el diploma. Todos aplauden. Un logro mas y aun me falta por obtener muchos mas, en mi corta vida.
Cuando salgo veo a Graichel hablando con un chico, tal vez es algún familiar, prefiero no molestar. Me subo en mi auto y sin más acelero por toda la autopista y música muy alta. Muy feliz estoy. Hoy será un día inolvidable.
Llego a mi hogar y agarro la primera botella de vino y un par de copas me tomo, una 5 o 6, no lo se, perdì la cuenta, ya no estoy en mis 5 sentidos. Voy a mi habitación para acostarme a dormir, pero antes me quito toda la ropa y me tiro en la cama. He dicho que no bebo alcohol, este día es especial, se merece una celebración. Lo disfrute mucho yo sola.
Por la mañana un dolor de cabeza me invade, me siento terrible. Agarro una pastilla en el pequeño kit de medicinas. No debí excederme, pero ya esta echo. Ahora me toca limpiar el desorden que hice.
Después de hacer todo el aseo. Salí para tomar café en mi lugar favorito. Espero no encontrarme a esa chica de la servilleta. Pido el café bien cargado para quitarme el malestar, salgo de ahí para ir a un parque donde esta un árbol frondoso. Ese lugar me trasmite paz por que es poco transitado, es perfecto para leer, escribir, pensar, estudiar, entre otras cosas.
El sol se hace más radiante y ya se vuelve molestoso. Decido marcharme para ir a un local de comida rápida. No planeo cocinar. Pido una hamburguesa sencilla.
En dos meses estaré viajando a ese país que tanto he soñado ir. En mi calendario marco con un circulo los días restantes. Para mi pasan lentos los días. A veces busco con que entretenerme, pero no lo consigo.
Estoy yendo al aeropuerto para comprar el pasaje, tal vez es muy pronto, estoy entusiasmada. Quiero tener en mis manos ese pequeño papel, me genera felicidad.
Estando en casa, lo guardo donde este lo mas seguro sin el riesgo de romperse, en una cajita con candado. Hasta que llegue el gran día. He soñado estando allá, disfrutando de sus comidas, culturas y entre otras cosas.
Estoy sentada en el sofá junto a mi laptop. De pronto escucho un chillido espeluznante proveniente de mi habitación. Voy corriendo hacia allá. Me encuentro con mi perrita en la esquina agonizando. Esa escena me genero tristeza y miedo. Salí lo más pronto posible al veterinario. ¡No quiero que se muera!
Un señor de una edad promedia 50 años, la lleva a un cuarto para examinarla. Espero, no recibir malas noticas, aunque eso es lo primero que suelo pensar. Llevo aproximadamente, dos horas con 45 minutos sin recibir ninguna noticia. Me como las uñas de no saber como esta.
Sale el doctor con una cara para nada feliz. Eso me hace creer, ha fallecido mi perrita
Doctor: Lo siento, ha fallecido envenenada. Debió estar mas al pendiente de ella.
Entre muchas lagrimas, me pregunto quien lo habrá echo. Llegando a mi casa, se me hizo imposible mirar hacia al lado. Todos los de mi vecindario me parecen sospechosos. Levante una denuncia. Mañana vendrá la policía para investigar a cada uno. Ojala lo encuentren.
No me concentro en mi lectura. Opto por mejor darme una ducha y luego ir a dormir. Tal vez me relaje así. Pero es en vano. Al parecer hoy no dormiré.
Voy a la terraza para agarrar un poco de aire fresco de la madrugada silenciosa, todos duermen, menos yo. Un buen rato ha pasado y ya el sueño se apodera de mi, aunque ya va amanecer.
Despierto toda soñolienta, froto mis ojos para ir abrir a quien esta tocando la puerta principal de mi casa.
Es la policía, los invito a pasar. Tienen un sospechoso, lo investigaran más a fondo. Ojala lo agarren lo mas pronto posible. Tengo muy protegido a mi otro perrito, no quiero que le pase lo mismo. No he pensado con quien dejare al cuidado, mientras este de viaje. Tendré que pensarlo.
Estoy destruida, ¡Vaya cara que tengo! no he mirado la hora. ¡Rayos! Es las 12pm, no he comido nada. Aun tengo sueño, pero tengo que hacer muchos deberes. Preparo un rico almuerzo, mientras se cocina, reviso mis r************* . Después de haber comido, voy a botar la basura, hacer un rato de ejercicio, así subo todas las energías y no me da mas sueño.
Las 5 de la tarde es. Estoy caminando, también escuchando música. Sin rumbo alguno voy, solo observando a las personas, algunos son turistas y otros nacidos aquí. Sigo caminando hasta que llega la noche. Todo es bonito cuando cae la noche.